Alemania enfrenta crisis migratoria
Piden diferenciar entre ciudadanos que huyen de la guerra y refugiados que llegan al país por motivos económicos
La canciller federal alemana Angela Merkel sostuvo la víspera una reunión que se prolongó cuatro horas y media, con los líderes de la Unión Demócrata Cristiana (CDU) y de la Unión Socialcristiana (CSU) para abordar la crisis migratoria que enfrenta Europa.
La incesante llegada de refugiados y los ataques a los albergues donde son acogidos que se produjeron en los últimos días centraron buena parte de las conversaciones.
El ejecutivo alemán discutió también los próximos pasos a seguir de cara a gestionar una crisis que se ha convertido en el principal reto no solo de Alemania, sino de toda Europa.
En Berlín, fuentes cercanas al gobierno, insisten en que no puede volver a repetir un caso como el Heidenau, donde neonazis y miembros de la extrema derecha atacaron con gran violencia un centro de refugiados.
Este domingo, durante la jornada de puertas abiertas de la Cancillería Federal, Merkel se pronunció a favor de agilizar la expulsión de aquellos solicitantes de asilo cuya solicitud no sea aceptada.
“Para ayudar a quienes están en una situación de emergencia tenemos que decirles a los demás que no están en esa situación, que no se pueden quedar aquí”, declaró la canciller alemana en clara alusión a los inmigrantes procedentes de los Balcanes que buscan en Alemania el acceso a una vida mejor.
La prioridad del gobierno germano, a las puertas de que se inicie el invierno, pasa por garantizar “un techo decente o al menos el calor de una tienda de campaña” a los refugiados que han llegado al país.
Poco antes del encuentro en la Cancillería Federal, el ministro del Interior, Thomas de Maiziére, anunciaba en la televisión pública del país que el gran número de refugiados que el país espera recibir este año supone un reto para “la organizada Alemania”.
De Maiziére, en la línea de la canciller federal, insistió de nuevo en la necesidad de diferenciar entre los refugiados que tienen derecho a solicitar asilo, como los ciudadanos sirios que huyen de la guerra, y el resto de refugiados que llegan al país por motivos fundamentalmente económicos.
Así, abogó por tomar medidas duras con aquellos refugiados que no tengan perspectiva de permanecer en el país y por apostar por una rápida integración con el resto de refugiados.
“Aquellos que se van a quedar, queremos que se integren rápidamente, que aprendan el idioma y que entren en el mercado laboral”.
Asimismo, anunció que a finales de septiembre el gobierno federal tomará numerosas decisiones, entre ellas modificaciones legislativas, que servirán para agilizar trámites y desatascar a las autoridades locales que en estos momentos se encuentran sobrepasadas.
vía NTX