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Brenda Mireles

La desaparición de los órganos autónomos dejó de ser un simple amago del presidente Andrés Manuel López Obrador para convertirse en un plan que comienza a cristalizarse.

Esta mañana, durante su conferencia matutina, el mandatario informó que el próximo lunes habrá una reunión de gabinete con el diseñar la estrategia para que las secretarías de Estado absorban las funciones de los organismos que sirven de contrapeso al poder Ejecutivo.

Al ser cuestionado sobre la posibilidad de fusión del Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (Inai) con la Secretaría de la Función Pública, López Obrador afirmó que se realizará un análisis profundo, pero aclaró que el que haya un aparato burocrático para la transparencia no asegura que esta ocurra, pues a pesar de la existencia del instituto se ha reservado información, como la de Odebrecht.

Aclaró que, si desaparece el Inai, la transparencia estará garantizada, pues incluso se buscará que se entregue la información en 72 horas, si no, habrá sanciones a quienes incumplan.

Adelantó que se realizará una revisión general de todos los organismos autónomos, sin que se viole alguna ley o tratado, ni se despidan a trabajadores de base. Informó que el lunes tendrá una reunión de gabinete ampliado para hacer la propuesta y que las dependencias propongan alternativas de modificaciones legales. 

Esta decisión se suma a los deseos presidenciales de desaparecer al Instituto Federal de Telecomunicaciones, dejando a la Secretaría de Comunicaciones y Transporte (SCT) a cargo de sus actividades. De igual forma, otros organismos autónomos como el Instituto Nacional Electoral (INE) y el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), han sido objeto de críticas y señalamientos del presidente, tanto en sus funciones como en el presupuesto que reciben.

“Celebro que se haya iniciado el debate sobre estos organismos que se crearon durante el periodo neoliberal (…) para aparentar que iba a haber transparencia y se iba a combatir la corrupción, que ya no iba a haber monopolio, cuando lo que han hecho es servir de cortinas de humo para que se cometan ilícitos y haya ocultamiento de información. Son como tapaderas, como organismos alcahuetes (…). Para eso se crearon y cuestan mucho, no sirven, no benefician al pueblo”, fue la justificación del presidente para seguir adelante con su intención de erradicarlo. 

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