AMLO Vs Nintendo, ¿quién tiene la razón?
Pese a las palabras emitidas por el mandatario, es poco probable encontrar redes de delincuencia dentro de los videojuegos de esta empresa
Los videojuegos, especialmente aquellos de la compañía japonesa Nintendo, volvieron a ser señalados negativamente por el presidente Andrés Manuel López Obrador durante su visita a Playas de Rosarito en Baja California, quien afirmó que estos juegos eran utilizados para “secuestrar menores de edad” en México.
El caso al que se refiere López Obrador es el de cinco niños que fueron privados de su libertad en Oaxaca luego de comunicarse por Whatsapp con personas que conocieron en FreeFire, un juego exclusivo para teléfonos móviles que poco tiene que ver con los títulos de empresas como Nintendo o Sony.
Para ser precisos, estas compañías comenzaron a controlar el nivel de interacción que los usuarios pueden tener al momento de jugar en línea después de ciertos casos de acoso y violencia. Esto aumenta cuando se trata de Nintendo, y es que al ser considerada una empresa para un público familiar, las restricciones son mayores, y ninguno de sus títulos permite falsear la identidad de sus jugadores.
López Obrador también mencionó que estos títulos producen violencia, y que las familias necesitan alejar a los niños del “Nintendo” —forma genérica en la que identifica a todo tipo de entretenimiento digital— e incluso advirtió que “los menores no pueden estar sometidos a los aparatos electrónicos tanto tiempo”.
Estas declaraciones no son nuevas, varios políticos en otros países han intentado culpar a los videojuegos por ciertos actos de violencia o crimen; sin embargo, esta teoría —que cobró fuerza después de la masacre de Columbine— ha sido rechazada por múltiples análisis que resaltan las ventajas de este tipo de entretenimiento.
Varios estudios han encontrado una relación positiva entre las personas que juegan videojuegos y las habilidades lógicas que desarrollan, así como un incremento en la creatividad y los procesos matemáticos para resolver problemas complejos; incluso algunos títulos son utilizados para entrenar a profesionales de la salud en ciertas áreas.
Aunque es importante destacar que existe un síndrome de adicción, los estudios han descubierto que los tiradores en escuelas estadounidenses pasaban menos horas frente a estos juegos que un adolescente promedio, y los factores para la violencia se ubican en su entorno familiar o social.
Asimismo, expertos han señalado que la mayor amenaza para los niños no está en lo que ven dentro de los videojuegos, sino en redes sociales como Facebook o en Whatsapp, en donde no existen filtros, lo que permite que criminales accedan a sus datos sensibles o los engañen con fines de trata, extorsión o explotación sexual.