“Antes sacaba 600 pesos en 4 horas, ahora trabajo hasta 14”
¿Qué pasó?, dice Don Guadalupe: Subió la gasolina y llegaron las aplicaciones como Cabify, Didi y Uber
Don Guadalupe tiene 73 años. Es taxista. Para sacar al día 600 pesos tiene que trabajar hasta 14 horas, unos años atrás bastaba conducir por la ciudad la mitad de horas.
¿Qué pasó?, dice, subió la gasolina y llegaron las aplicaciones como Cabify, Didi y Uber. Hoy salió a las calles, junto a más de 141 mil compañeros a exigir la regularización de las aplicaciones y ser escuchados por el presidente Andrés Manuel López Obrador.
Comenzó a manejar un taxi en 1964, aún sin licencia. Al siguiente año consiguió el documento que lo acreditaba como conductor e inició una carrera, que ya suma 55 años, transportando pasajeros.
Vestido con camisa azul y un pantalón claro, su piel no esconde las arrugas que le ha dejado el paso de los años, pero su fortaleza bien podría ser la envidia de un joven de 30 años. Esta misma fuerza le permite seguir trabajando por gusto, porque de no hacerlo -dice- “me van a comenzar los achaques y los dolores”.
Al volante del taxi, Guadalupe Castro pudo dar estudios universitarios a sus tres hijos. Uno de ellos es contador, pero ya se aburrió de los horarios y de los sueldos, por lo que ahorró y ahora cuenta con tres unidades, una de ellas es la 123, la que maneja su padre.
Hay días, como todo, buenos, malos, regulares. Antes ganaba hasta 600 pesos al día, pero antes la gasolina estaba muy barata. Ahora puedo ganar lo mismo, pero siendo constante y trabajando hasta 12 o 14 horas”.
La Alianza de Sitios en Terminales ha sido su casa por más de cinco décadas. “Entré cuando todavía ni construían la Central del Norte”, recuerda.
Aunque la inseguridad que se vive actualmente en el transporte ha sido uno de los motivos del cambio de preferencia de los usuarios, Don Guadalupe asegura que es la modernidad y comodidad que buscan las nuevas generaciones lo que generó la falta de trabajo para ellos, pero afirma que no siempre son más económicas.
“Mis hijos me han dicho que luego si hay tráfico suben el precio y nosotros no, así haya mucho tráfico, manifestaciones, nosotros ya tenemos un costo determinado y a veces hasta nos toca poner a nosotros de nuestra bolsa”, afirma.
Aunque ahora trabaja por gusto, dice mientras sonríe, pues recibe el apoyo del programa de Pensión para Adultos Mayores del Gobierno federal, a ese mismo gobierno le exigió su apoyo para continuar siendo parte de la estabilidad económica que, según los transportistas, se descontroló con la llegada de las aplicaciones.
Con los 2 mil 550 pesos que recibe él y la misma cantidad de su esposa, les alcanza para que vivan bien, “no súper bien, pero no nos quejamos”. Aunque reconoce que “va a llegar el día que dependa de mis hijos, pero mientras sigo trabajando”, dice con orgullo mientras -a lo lejos- se escucha a los líderes de los transportistas que invitan a retirarse con tranquilidad del Zócalo de la Ciudad de México.
El plantón y cierre de vialidades que iniciaron desde las primeras horas de este lunes ha finalizado, continuarán en la Secretaría de Gobernación, pero -por el altavoz- se escucha que no todos pueden ir, “sería agotador”.
Al micrófono, el hombre que da indicaciones llama a los cientos de taxistas estacionados frente a Palacio Nacional, desde donde exigían al presidente Andrés Manuel López Obrador una audiencia para exponer sus demandas, a abandonar el lugar, pero permanecer atentos al llamado a nuevas movilizaciones.
Guadalupe Castro se despide con un fuerte apretón de manos, sorprendente por su edad, se sube a su vehículo rosa con blanco y comienza el retiro.EM