A unas horas de que iniciara la comparecencia del comisionado Alfredo Castillo, ante legisladores, en Lázaro Cárdenas, Michoacán, en un lapso de 90 minutos fueron asesinados un empresario minero y un excomisario de seguridad. Alrededor de las 8 de la mañana, momentos después de salir de su casa para practicar ejercicio, Romeo Luna Málaga, de 65 años, fue interceptado por un hombre que le disparó en dos ocasiones en el tórax y huyó. Luna Málaga fue trasladado a un hospital donde murió poco después. De acuerdo al periódico Cambio de Michoacán, fue Comisario de la Dirección de Seguridad Pública municipal durante el gobierno de David Zamudio Gutiérrez, entre 1999 y 2001. Continuó en la corporación como comandante y años después se separó y se convirtió en comerciante. Más tarde, a las 9:30 de la mañana, y a sólo 4.4 kilómetros de distancia, en la zona Centro de Lázaro Cárdenas, utilizando el mismo modus operandi, fue asesinado Sergio Corona Barragán, de 40 años, identificado como empresario minero y originario de Apatzingán. La agencia Quadratín reportó que en la calle Melchor Ocampo, en donde se estacionó el empresario, llegaron por lo menos dos hombres armados y uno de ellos le disparó en tres ocasiones, lo que provocó su muerte instantánea. El empresario, del que no se han dado más detalles, era vecino de la localidad de Guacamayas, de Lázaro Cárdenas, uno de los más importantes puertos del Pacífico mexicano.