Zaragoza y la historia de Coahuila

7 de Abril de 2026

Zaragoza y la historia de Coahuila

Rubén Moreira Valdez

Rubén Moreira Valdez.

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EjeCentral

Al terminar mi educación básica, hace más de cincuenta años, como a otros de mis compañeritos, me quedó claro entonces que: 1. Los gringos le robaron a Texas y Coahuila, y los políticos del centro hicieron poco para impedirlo, 2. Zaragoza era coahuilense y derrotó por paliza a los franceses y 3. Carranza salvó la revolución al enfrentar a Huerta y promover una reforma a la Constitución del 57 que terminó siendo una nueva Carta Magna.

Como lo han señalado algunos especialistas, para los coahuilenses, desde siempre, soberanía e independencia tienen una lectura muy particular. Agrego que también hay un sentido muy especial sobre la identidad y la referencia histórica. En los confines del virreinato se construyó una sociedad tesonera y próspera. Se edificó sin el auxilio del centro y con la amenaza de múltiples adversidades: el clima extremo del desierto, la lejanía del auxilio, los ataques de los pueblos originarios desplazados por los anglosajones y la codicia del gobierno del vecino país.

Miguel Ramos Arizpe, en las Memorias presentadas a las Cortes de Cádiz sobre las Provincias Internas de Oriente, describe de forma magistral a nuestros ancestros: “resulta de cada vecino un labrador, de cada labrador un soldado y de cada soldado un héroe que solo vale por cientos”. Así es la entidad que fue cuna de personajes como Zaragoza, Madero, Carranza, Urquizo y el propio Ramos Arizpe.

Hace varios meses, Marco Antonio Mendoza Bustamante, abogado, político, historiador y periodista, me invitó a trabajar un texto sobre Ignacio Zaragoza. Escribir siempre es un reto, más cuando se hace con otra persona, y por ello agradezco la paciencia del erudito jurista hidalguense.

Muy pronto, con autoría conjunta y bajo el sello de Panorama, saldrá a la luz el texto. Construirlo resultó un reto interesante, pues pretende: 1. Dejar en el lector una experiencia relevante y 2. Al ser de aquellos que se conocen como de “divulgación”, se busca lograr la atracción de la amenidad con datos que despierten curiosidad y cercanía a quien lo tiene en las manos.

Zaragoza nació en ese lugar de Coahuila que se conoce como Texas y por el momento es parte de los Estados Unidos. No se asuste, lector, la historia nunca está escrita para siempre y no sabemos qué sucederá en el futuro. Hijo de un militar y una mujer de frontera, se unió a la milicia y llegó a ser ministro de Guerra. Como jefe del Ejército de Oriente, le tocó defender con éxito la ciudad de Puebla en 1862.

Después de ver concluido el libro y escuchar un danzón, me queda una pregunta: ¿Qué hubiera pasado si Zaragoza no hubiera muerto unos meses después de la batalla del 5 de mayo? Por algo Juárez le ordenó una magnífica tumba y le puso a Coahuila su apellido.