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Jonathan Nácar

Las cifras de delitos de alto impacto para la ciudadanía se frenaron en la capital del país, de manera diferenciada en las alcaldías. La razón: el encierro al que obligó el nuevo coronavirus. 

En vísperas del Segundo Informe de la jefa de gobierno, Claudia Sheinbaum, ejecentral hizo una revisión a partir de las estadísticas del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) y comparó la cantidad de víctimas del delito, durante los primeros siete meses de este año contra el mismo periodo de 2019.

En Iztacalco la tasa de investigaciones por homicidio doloso aumentó 7.4%; en la Miguel Hidalgo, ese mismo indicador se incrementó en 17%; en Milpa Alta repuntó hasta en 100%, y en Tláhuac se mantuvo con una tasa de 10.

Reducir los niveles de violencia en Ciudad de México es una prioridad de gobierno. Se puso en marcha una estrategia integral articulada en cinco ejes: atención a las causas, más y mejor policía, inteligencia y justicia, coordinación y cambios en el marco legal. El soporte de la acción del gobierno para recuperar la seguridad y la paz está en atender las causas estructurales de la violencia y garantizar el acceso a los derechos plasmados en la Constitución Política de la Ciudad de México: educación, salud, vivienda, cultura, deporte, el espacio público y el empleo , subraya el Segundo Informe de gobierno de Claudia Sheinbaum, como un símil del gobierno federal que encabeza Andrés Manuel López Obrador.

Pero, el más evidente y contundente hecho que mostró el fracaso de la estrategia de sanear los indicadores de inseguridad con programas sociales y talleres culturales y deportivos, se mostró con el atentado a Omar García Harfuch, jefe de la policía capitalina. 

Así, el pasado 26 de junio, tras este ataque en la capital del país, epicentro de la economía y política, y donde se concentran las instalaciones estratégicas nacionales, se dejó ver el rostro de las operaciones del crimen organizado, fuertemente armados y con la capacidad logística incluso de bloquear señales de comunicación y distribuir diversas células con decenas de tiradores encomendados a asesinar al encargado de la seguridad pública de la Ciudad de México.

“Nuestra nación tiene que continuar haciéndole frente a la cobarde delincuencia organizada. Continuaremos trabajando”, subrayó entonces el titular de la SSC, quien a las pocas horas de haber resultado herido del ataque señaló, sin titubeos, y a través de su cuenta de Twitter, a integrantes del Cártel Jalisco Nueva Generación, como los autores del atentado que causó la muerte de dos se sus escoltas y colaboradores más cercanos. De manera casi sincrónica, la jefa de Gobierno ofrecía una conferencia de prensa en la que, como había hecho referencia ocho meses atrás, los esfuerzos por combatir la criminalidad se mantendrían en el mismo eje.

Claudia Sheinbaum justificó este ataque y las amenazas posteriores que en redes sociales circularon en contra del funcionario, como parte de la labor que la policía local estaba haciendo en combate a los grupos criminales.

“Estoy convencida de que (las amenazas) son producto del trabajo que se ha hecho en la Secretaría de Seguridad Ciudadana y el Gabinete de Seguridad en coordinación con la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México, pronto vamos a mostrar los datos, falta el cierre de agosto (…) En homicidios dolosos la reducción desde mayo del año pasado (2019) a la fecha es muy significativa, estamos hoy en un promedio de menos de 2.5 homicidios diarios, cuando nosotros recibimos a la Ciudad estaba por arriba de cuatro, y hubo un mes donde tuvimos inclusive por arriba de cinco”, sostuvo la mandataria en su conferencia del 24 de agosto pasado.

En el caso particular del secretario de Seguridad, Sheinbaum subrayó que la confianza en la estrategia de seguridad que Omar García ha diseñado se mantenía, y resaltó su labor al frente de la dependencia local.

“Es un trabajo muy importante que se ha venido haciendo de impacto a los grupos delictivos de la Ciudad de México, y lo que buscan es amedrentar, pero nosotros vamos a seguir realizando nuestro trabajo y el secretario de Seguridad Ciudadana ha hecho un muy buen trabajo”.

En este informe de gobierno la jefa de Gobierno podrá presumir alzas marginales en la incidencia delictiva, pero no podrá asegurar que se debe a la estrategia diseñada por su gobierno, sino que es atribuible a la cuarentena impuesta por Covid-19. Las cifras llegan hasta julio de este año, justo cuando comenzó a incrementarse la movilidad y las actividades cotidianas, por lo que las estadísticas más precisas podrán ser las que corresponden al segundo semestre del año, y de no funcionar el plan de seguridad se pondrá en riesgo las elecciones de alcaldes y diputados a favor de Morena. 

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