El Baile de las Mariposas Negras: La Danza de las Malas Decisiones Políticas de Morena

25 de Mayo de 2024

Gemma Gracián
Gemma Gracián

El Baile de las Mariposas Negras: La Danza de las Malas Decisiones Políticas de Morena

Gemma Gracián _

Mientras caía la noche Ms. B tomaba un baño de tina relajante y dulce como le gustaba. Cuando recibió una llamada de su querida amiga, donde le contaba a detalle todo lo que había pasado dentro del movimiento de la Cuarta Transformación, una más le decía, mientras de otros partidos me buscan, en mi propio partido nos ha hecho a un lado y no sólo a mí, sino a la verdadera estructura, personas que han estado desde que iniciaron el movimiento, ¡se viene una tempestad!

El partido Morena o Cuarta Transformación se alzó como una prometedora flor, atrayendo a multitudes con sus vibrantes pétalos de cambio y esperanza. Sin embargo, como en todo jardín, también hay sombras que acechan entre las flores, y Morena no fue inmune a las vicisitudes de la gestión política. Su historia se convirtió en un baile de mariposas negras, una metáfora de las malas decisiones políticas que oscurecieron su camino.

Al principio, Morena era como una mariposa recién emergida del capullo, lista para desplegar sus alas y volar hacia un futuro luminoso. Pero, como las mariposas, también estaba sujeta a las tormentas y los vientos cambiantes de la política. En lugar de navegar con gracia, algunas de sus acciones políticas resultaron en un aleteo desordenado y errático.

Una de las primeras mariposas negras que comenzaron a danzar en su jardín fue la falta de transparencia. En lugar de permitir que la luz del sol iluminara cada movimiento, algunas decisiones se tomaron en las sombras, envueltas en un manto de secretismo que ahogaba la confianza pública. Como resultado, la flor de la credibilidad de Morena comenzó a marchitarse lentamente.

Otra mariposa oscura que se unió al baile fue la polarización. En lugar de tejer un tapiz de inclusión y unidad, algunas acciones políticas sirvieron para dividir en lugar de unir. Las diferencias ideológicas se convirtieron en grietas profundas que separaron a la sociedad, alimentando un clima de confrontación constante en lugar de diálogo constructivo.

Y así, el baile continuó, con cada mala decisión política agregando una nueva mariposa negra al enjambre. La falta de resultados tangibles en áreas clave, la percepción de nepotismo en la asignación de cargos públicos, y los desafíos en la gestión de crisis, todo contribuyó a oscurecer el horizonte político de Morena.

El baile de las mariposas negras en el jardín de Morena es un recordatorio de que en la política, como en la naturaleza, la fragilidad y la fortaleza coexisten. Depende de aquellos que lideran el partido elegir sabiamente cómo guiar a esas mariposas, para que su vuelo sea uno de esperanza y progreso, en lugar de sombra y desilusión.

Ms. B colgó suspiro y se sumergió a relajarse dentro de la tina, pues ya sabía este acontecimiento y sabía que el PAN recobraría la fuerza que le habían quitado, renacerían como mariposas todos aquellos que los tuvieron alejados de la buena gobernabilidad, por fin se sintió en paz, se enredó en su toalla y procedió a dormir profundamente.

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