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Jonathan Nácar

Desde abril de 2017, César Horacio Duarte Jáquez, el exgobernador de Chihuahua señalado de haber operado una amplia red de corrupción que le habría permitido desviar más de seis mil millones de pesos del erario, contaba con un domicilio fijo en Estados Unidos. Su residencia habría sido avalada por el Departamento de Inmigración de ese país en calidad de inversionista, pese a contar con una ficha roja de la Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol, por sus siglas en inglés).

Hasta este miércoles 8 de julio se trataba del refugio perfecto para el exmandatario chihuahuense (2010-2016) sobre quien pesan al menos 21 órdenes de aprehensión, por su probable responsabilidad en los delitos de peculado, peculado agravado, enriquecimiento ilícito, entre otros.

Pero, luego de más de tres años de haberse dado a la fuga, ayer, la Oficina de Asuntos Internacionales del Departamento de Justicia estadounidense notificó la detención del exmilitante del PRI, ocurrida en la ciudad de Miami, Florida, por parte de agentes del Servicio de los Alguaciles Federales.

La noticia de la captura de César Duarte trascendió en medio de la visita que el presidente, Andrés Manuel López Obrador, y la comitiva mexicana sostuvieron en Washington, en la que tanto el mandatario mexicano como el presidente Donald Trump ofrecieron una declaración conjunta desde el Jardín de la Rosa en la Casa Blanca entorno a la reunión de trabajo que el miércoles celebraron.

En enero de aquel año, el presidente López Obrador abordó en la conferencia matutina el caso del exgobernador, en la que reiteró la intención de su gobierno por extraditar al exfuncionario quien presidió la Cámara de Diputados entre septiembre de 2008 y agosto de 2009. Al respecto, sostuvo que el Departamento de Estado de Estados Unidos había aceptado iniciar los trámites para la extradición del exmandatario, “pero ahí, como en otros casos, hay que ver lo de los bienes”, subrayó.

La red. ejecentral publicó en enero de 2018 la indagación sobre 10 personajes clave en el desvío de recursos de Chihuahua.

Tras la confirmación de su detención, la Fiscalía General de la República emitió un comunicado en el que refirió que, desde el 18 de diciembre de 2019, se había solicitado el apoyo de la Cancillería para tramitar la solicitud formal de extradición de Duarte Jáquez por su probable responsabilidad en los delitos de peculado y asociación delictuosa. 

Por lo que la dependencia a cargo de Alejandro Gertz Manero estaría a la expectativa de los próximos tres días a partir de la detención (72 horas) para que el exmandatario fuera presentado ante la Corte Federal del Distrito Sur de Florida, a fin de que se le notificara de los delitos por los cuales es requerido por las autoridades mexicanas. La orden de detención con fines de extradición en contra de César Duarte, fue emitida por un magistrado federal de Nuevo México, Estados Unidos, detalló la FGR.

La Fiscalía federal recordó en su boletín que fue en 2018 cuando el gobierno de Chihuahua presentó ante la entonces PGR la veintena de carpetas de investigación y las órdenes de aprehensión con que contaba hasta ese momento en contra de César Duarte por diversos delitos. Sin embargo, acusó que “durante todo ese año la entonces Procuraduría, en la administración anterior, mantuvo inactivo el caso”.

Fue hasta el año pasado, el 8 octubre particularmente, cuando la Juez de Control del Distrito Judicial Morelos, de Chihuahua, libró una orden de aprehensión en contra del exgobernador por su probable responsabilidad en los delitos mencionados. Prácticamente un mes antes, el 2 de septiembre, César Duarte fue visto en un bar ubicado frente al hotel Marriot de Albuquerque, en Nuevo México, acompañado presuntamente por uno de los abogados que lo estaba apoyando para regularizar su situación migratoria en ese país.

Los nexos. En Las indagatorias sobre la trama del exgobernador de Chihuahua, César Duarte, tocarían a cuando menos otros cinco exmandatarios estatales y a dos de las figuras del priismo nacional.

En agosto del año pasado, ejecentral reveló que al menos desde abril de 2017, Duarte Jáquez contaba con un permiso de residencia como inversionista en Estados Unidos, con el que consiguió establecerse en un domicilio de ese país, tras haber huido del país. En mayo de ese mismo año, el actual gobernador de Chihuahua, Javier Corral Jurado acusó que su antecesor buscaba solicitar asilo político en territorio estadounidense.

La detención de César Duarte permitirá a las fiscalías estatal y General de la República profundizar en el entramado de corrupción que además de haber desviado recursos públicos para su beneficio, la red de complicidades que habría encabezado el exfuncionario también habría generado financiamiento ilegal en beneficio del Partido Revolucionario Institucional (PRI), del cual fue expulsado como militante en mayo del año pasado.

En seguimiento a las pesquisas que la Fiscalía General de Chihuahua ha hecho entorno al tejido de complicidades del caso Duarte, este periódico publicó un reportaje titulado “La trama de César Duarte rebasa Chihuahua”, en el que se documenta que el seguimiento a las operaciones de desvío de recursos implicó operaciones en Veracruz, Nayarit, Ciudad de México y Oaxaca.

El dato. La detención de Duarte permitirá a las fiscalías estatal y General de la República profundizar en el entramado de corrupción en Chihuahua.

De acuerdo con el avance de las investigaciones hasta entonces, al menos una decena de personajes se ubican como las piezas medulares dentro de la amplia red de corrupción del exgobernador, mediante la cual se habría realizado la triangulación de recursos públicos hacia empresarios, quienes a su vez permitieron, con diferentes operaciones, diluir el origen de los recursos a favor de Duarte, sus familiares, amigos y funcionarios del PRI.

Construida a partir de una base con más de 50 testimonios cuyas declaraciones ministeriales superan los 70 tomos, este semanario publicó en enero de 2018 que la indagación sobre estos 10 personajes clave, resultaba la médula del entramado por el cual se presume el desfalco que el exgobernador hizo al erario de Chihuahua por más de seis mil millones de pesos. Las indagatorias sobre la trama de César Duarte tocarían a cuando menos otros cinco exgobernadores y a dos de las figuras del priismo nacional, Emilio Gamboa, y Manlio Fabio Beltrones. 

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