Crónica | Medios callaron en periodo neoliberal, el constante reclamo de AMLO
Decidió contestar primero una, luego tres, que se convirtieron en cinco preguntas. Eran los últimos minutos de la “mañanera” de este lunes, cuando el presidente Andrés Manuel López Obrador soltó el cuestionamiento.
“Es que miren cuánto tiempo de simulación. Yo recuerdo periódicos y revistas hablando del instituto anticorrupción y no se dijo nada”, con una sonrisa en el rostro y el brazo izquierdo recostado en el atril, el mandatario se lanzaba, una vez más, contra los medios por “pasar de noche” el periodo neoliberal.
La pregunta del reportero
Arturo Rodríguez de Proceso, que se enfocaba en Ricardo Salinas Pliego, empresario y asesor económico del gobierno, y su participación en la compra de fertinal, terminaba en un regaño para la revista y su reportero.
“Ahí están en falta los medios, con todo respeto, guardaron silencio cómplice”, cuestionaba, pero a la vez, evadía el cuestionamiento principal.
Un tema más, como es costumbre, y el Presidente continuaba; esta vez, en la dirección bien definida.
Fijando su mirada hacia su lado derecho, espacio donde se encontraba el reportero, con sus manos agarraba y, a veces, las recorría la madera del atril, como lo suele hacer cuando habla de temas delicados.
“La revista Proceso, por ejemplo, no se portó bien con nosotros. No es ningún reproche”, soltó e inmediatamente recibió respuesta: “no es papel de los medios portarse bien, Presidente, con alguien”.
Aceptó la respuesta, pero continúo. Con la mirada en alto y las cejas levantadas, como retando. El mandatario aseguraba que los “buenos periodistas” siempre han apoyado las transformaciones.
El oriundo de Macuspana, recordó a Zarco y a “los Flores Magón”, el reportero le respondía que había 150 años de distancia entre los tiempos. Como dando una cátedra, el mandatario aseguraba que los periodistas deben analizar la realidad y criticar la realidad, pero no transformarla.
Desde su lugar en la tercera fila, el reportero le contestó. “Editorializar es también tomar partido, Presidente. O sea, usted pide que editorialicen a favor de usted y eso no corresponde”, sin que el tabasqueño dejara de hablar.
Y remata, mientras acomoda los micrófonos: “por eso lo leo poco ya, desde que falleció don Julio Scherer, que admiraba mucho, pero ese es otro asunto, que bueno que podamos debatir así”, con una sonrisa el oriundo de Macuspana, Tabasco, finalizaba un enfrentamiento y, también, la conferencia.
En su corta intervención, pues la mañanera se enfocó en el tema migratorio y fue encabezada por el canciller Marcelo Ebrard, el tabasqueño también cuestionó a Sin Embargo, por publicar que su hijo Jesús está en un campamento de verano en San Luis Potosí, pero no dio más detalles sobre los 40 mil pesos que oaga por una semana de estancia.
Y no fue el único. Ante el cuestionamiento de la reportera del Financial Times, no dejó pasar la oportunidad.
“Lo relacionado con el Financial Times tiene que ver más que nada con la falta de autocrítica de parte del periódico, porque se impulsó mucho el modelo económico neoliberal, que resultó en fracaso”, afirmó.
Lo que se ha vuelto una costumbre del ejercicio matutino del mandatario es refutar, al diario Reforma. Esta vez, por la publicación sobre el “palacio” en el que ya vive el mandatario. Pues fue López Obrador quien aceptó que ya vive en el departamento que se encuentra en Palacio Nacional.