Ecuador lanza ofensiva diplomática contra Bolivia y Venezuela
El país decidió cancelar apoyos a ambos países por el apoyo al expresidente Rafael Correa y contra su orden de aprehensión
Ecuadorean Minister of Foreign Affairs Jose Valencia speaks during a press conference at Carondelet palace in Quito on July 4, 2018. Ecuador annonced Wednesday it recalled its Ambassador from Bolivia for consultations and suspended the trip of its new representative to Venezuela after the heads of state of those countries rejected an arrest warrant against Ecuador’s former President Rafael Correa. / AFP PHOTO / Juan Diego MONTENEGRO
/JUAN DIEGO MONTENEGRO/AFP
Ecuador anunció el miércoles que llamó a consultas a su embajador en Bolivia y suspendió el viaje de su nuevo representante a Venezuela a raíz de que los mandatarios de esos países rechazaran una orden de prisión contra el expresidente Rafael Correa. Quito llamó “a consultas al embajador ecuatoriano en Bolivia y hemos suspendido el viaje del nuevo embajador de Ecuador designado a Venezuela”, dijo el canciller José Valencia en rueda de prensa en la casa de gobierno. De su lado, el presidente ecuatoriano, Lenín Moreno, escribió en Twitter: “He sido siempre respetuoso con la institucionalidad de los países hermanos, especialmente de Venezuela y Bolivia. Exijo lo mismo para Ecuador”. El gobierno también presentó notas formales de protesta ante Bolivia y Venezuela, y convocó a sus embajadores en Ecuador para que expliquen la postura de sus gobiernos. “Lamentamos profundamente las aseveraciones de algunos mandatarios en torno a este hecho y el intento de campaña de desprestigio contra la institucionalidad democrática del Ecuador”, expresó Valencia. La justicia ecuatoriana dictó el martes orden de prisión preventiva contra Correa, a quien la Fiscalía indaga por los supuestos delitos de asociación ilícita y secuestro de un político opositor. También activó una circular roja para que la Interpol ubique, con fines de extradición, a Correa, quien vive en Bélgica y es acusado por el exdiputado suplente Fernando Balda de ordenar su fugaz secuestro en Colombia en 2012. Desde que dejó el poder, Correa ha protagonizado una fuerte confrontación con su sucesor y exvicepresidente Lenín Moreno, llegando incluso a causar la división entre “correistas” y “morenistas” del movimiento Alianza País que lo llevó a la presidencia. El mandatario Evo Morales dijo por Twitter que “rechazamos” la orden de prisión contra Correa y denunció una “politización de la justicia ecuatoriana e injerencia de #EEUU en intención de encarcelar a un inocente”. Entretanto, el gobernante Nicolás Maduro pidió por esa misma red social un “cese a la persecución contra los líderes auténticos de nuestra América” y se solidarizó con Correa, estrecho aliado de Venezuela y Bolivia en su gobierno (2007-2017). “Exigimos como gobierno democrático el respeto de gobiernos vecinos a nuestra división de poderes y al trabajo que el poder judicial está realizando en el Ecuador”, dijo Valencia. “Vemos por tanto con inquietud los pronunciamientos de los presidentes de Bolivia y Venezuela en relación a la orden de prisión dictada por la justicia” contra Correa, enfatizó. Juan Sebastián Roldán, secretario particular de Moreno, defendió que “desde el primer día de nuestro gobierno ni encubrimos ni perseguimos a nadie. Todas las instituciones del Estado deben actuar con probidad y con el más absoluto apego a la ley”, añadió. Correa denunció un “complot” del gobierno de Moreno en su contra. “Él está detrás de todo esto, de la judicialización de la política”, declaró a la AFP el miércoles en Bruselas.