Cuba y Trump: Cerco petrolero y un régimen que se apaga

6 de Febrero de 2026

Carlos Graciano
Carlos Graciano
Politólogo por la Universidad Iberoamericana, consultor y estratega político, especializado en comunicación política electoral y gubernamental, ha sido conferencista internacional en la Cumbre Mundial de Comunicación Política y ganador de los Reed Latino Awards 2021, 2022, 2023 y 2024.

Cuba y Trump: Cerco petrolero y un régimen que se apaga

Carlos Graciano-opinion

Entre todos los frentes que ha abierto el presidente estadounidense Donald Trump desde que inició el año, se encuentra el caso de Cuba, ante el que ha realizado un proceso de asedio energético, cortando el acceso, de por sí ya limitado, a combustibles, minando de a poco la operatividad cubana, esperando a que agote su combustible y el oficialismo se vea obligado a negociar algo que aún no es completamente claro, en torno al futuro de Cuba con el gobierno estadounidense,previendo la posibilidad de que la falta de combustible y el consecuente incremento de apagones e incapacidad de movilizar mercancías en el país caribeño, a causa de la escasez de gasolina y otros derivados del petróleo, pudiesen generar conflicto social en la isla, desestabilizando el statu quo del régimen castrista.

En ese orden de ideas, el 11 de enero, una semana después de los acontecimientos ocurridos en Venezuela, Donald Trump señaló en su red Truth Social que no llegaría más dinero, ni petróleo desde Venezuela e invitaba a Cuba a hacer un trato, sin aclarar de qué tipo. Sin embargo, de acuerdo con el New York Times, Cuba tiene un requerimiento diario aproximado de cien mil barriles de petróleo, de los cuales, según señala la BBC, Venezuela estaba comprometida a enviar a Cuba cincuenta y tres mil barriles de petróleo diariamente como resultado del Convenio Integral de Cooperación entre la República de Cuba y la República Bolivariana de Venezuela, firmado en el año 2000 por los ya fallecidos Hugo Chavez y Fidel Castro.

Sin embargo, ambos medios señalan que la cantidad de petróleo enviado a la isla se habría visto reducida debido a la disminución de la producción petrolera venezolana, que según The New York Times, en sus últimos días, el envío de petróleo diario rondaba entre los 35 mil barriles diarios. Sumado a ello y de forma paralela, fue cuestionado a México el envío de petróleo a Cuba como ayuda humanitaria, que de acuerdo con el medio El País, se realizaba desde 2023 con motivo de la crisis energética que padece la isla.

De acuerdo con información de dicho medio, Pemex habría informado que durante los primeros nueve meses de 2025, México exportó 17mil 200 barriles de crudo al día a Cuba a través de su subsidiaria Gasolinas del Bienestar, lo que representa un 3.3% de sus envíos al exterior. Otro dato relevante es que de acuerdo con información de France 24, el gobierno de Claudia Sheinbaum sería históricamente el que mayor apoyo y comercio petrolero habría tenido con Cuba, pues “entre octubre de 2024 y noviembre de 2025 los envíos superaron los 1.106 millones de dólares, el monto más alto registrado en más de tres décadas y una cifra que representa un salto histórico: 31% más que los 841.9 millones de dólares acumulados entre enero de 1993 y septiembre de 2024”.

Por su parte, el gobierno estadounidense, con base en información de los medios CNN y DW,firmó el 27 de enero una orden ejecutiva en la que se menciona que"se podrá imponer un arancel adicional ‘ad valorem’ (según el valor) a las importaciones de bienes que sean productos de un país extranjero que venda o proporcione directa o indirectamente cualquier tipo de petróleo a Cuba”.Entre dichos acontecimientos, de acuerdo con El País, México suspendió el envío de buques petroleros a Cuba, retirando de su calendario de envíos un cargamento petrolero de un buque panameño de nombre Swift Galaxy que debía salir la primera quincena de enero de 2026 para llegar a Cuba a fin de mes.

Lo anterior, generó cuestionamientos de la razón de la suspensión del envío, pues por su parte, el presidente estadounidense Donald Trump en una rueda de prensa declaró haber tenido una conversación con la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, mencionandoque “la presidenta de México, la presidenta Sheinbaum, fue muy buena; le dije: ‘mira, no queremos que envíen petróleo allá’. Y ella no está enviando nada”. A lo anterior, la presidenta de México negó que el freno del envío de petróleo se debiese a una orden estadounidense, mencionando que “México siempre ha sido solidario y va a seguir siendo solidario. La decisión de cuándo se enviará y cómo se enviará es una decisión soberana y está en términos de lo que defina Pemex, en función de los contratos, o ya en todo caso del gobierno de una decisión humanitaria de enviar en determinadas circunstancias”.

El escenario expuesto, complica el presente para el gobierno cubano, que se ve introducido en una lógica de desgaste, donde su principal sostén (Venezuela) fue desarticulado y su segundo principal aliado (México) ha sido frenado, lo cual lo pone en una cuenta regresiva, donde ante la falta de recursos, una vez estos sean agotados, se verá imposibilitado para sostenerse por cuenta propia, por lo que Estados Unidos podría esperar que los principales representantes del castrismo cubano busquen negociar un salvoconducto antes que entrar en una crisis civil causada por desabasto o una resolución violenta del conflicto.

Sin embargo, también es posible pensar en un escenario similar al caso de Venezuela hasta el momento, donde Estados Unidos no busque desarticular al poder establecido, sino usar una transición estilo olla de presión, donde se liberen bloqueos y se vuelva más cómodo la relación para Estados Unidos, lo cual podría ser más factible ante las declaraciones de Trump, que de acuerdo al medio Swissinfo, estaría negociando una solución al bloqueo petrolero y ha mencionado que “muchos (cubanos) quisieran al menos visitar a sus familiares, y creo que estamos cerca de lograrlo. El caso es que estamos negociando con los líderes cubanos en este momento”.

Esto permite preguntarnos, si no es el castrismo cubano, ¿quién quedaría a cargo de Cuba ante una posible destitución de sus actuales liderazgos? ¿Qué concesiones tendrá que hacer Cuba para liberar el freno al petróleo impuesto por Estados Unidos? ¿Cuánto apoyo le representa a Trump en lo local de la comunidad cubano estadounidense para mantener su respaldo en estados clave como Florida?¿Qué representa para el futuro de Estados Unidos el resultado de los acontecimientos en Venezuela y Cuba, y el encaminamiento de Marco Rubio como posible perfil a suceder a Trump sobre J.D. Vance? Al tiempo lo sabremos.