El Tercer ojo

18 de Mayo de 2026

El Tercer ojo

Los diarios más influyentes de EU y Europa están al pendiente de las actividades de EPN

Fausto Pretelin Muñoz de Cote

Para un entorno mediático etnocéntrico, como el mexicano, la prensa global representa una especie de tercer ojo, el de la realidad aumentada. Aumentada porque en México la memoria corta detona la ceguera.

En Google, los vínculos entre “Enrique Peña Nieto” con medios globales reflejan que no está solo, el mundo mediático lo vigila: Le Monde, 207 mil resultados; New York Times, 505 mil; El País, 503 mil; The Guardian, 449 mil; La Nación, 403 mil; Washington Post, 611 mil; CNN, 641 mil; Univisión, 531 mil; BBC, 405 mil.

Pero más allá de los números que en términos absolutos poco dicen, queda el contraste entre dos etapas del actual mandatario mexicano frente a la prensa global: la del Saving Mexico (Time) y Mexican Moment (The Economist), a la de: “El presidente (Peña) no entiende que no entiende” (The Economist).

›El 24 de noviembre de 2014 una editorial del periódico francés Le Monde matizó sobre los contrastes del mandatario mexicano: la imagen “eficaz” y “dinámica”, de Peña Nieto quedó nublada por “su reacción tardía” en el caso Ayotzinapa.

El espectro variopinto de los temas que sobre el presidente Peña Nieto publica la prensa global, abarca desde las diferencias en el comportamiento entre las hijas de los mandatarios Obama y el mexicano (The Guardian, 12 de agosto de 2016): Sasha Obama trabajando como cajera en un restaurante de mariscos (Boston Herald), mientras que Paulina y Nicole Peña Pretelini posan en una portada de la revista Hola, hasta la revelación del Wall Street Journal (20 de enero de 2015) sobre la compra de una casa que hiciera el entonces gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto, en el club de golf de Ixtapan de la Sal al empresario y contratista Roberto San Román Widerkher.

Entre las notas recientes, destaca la del 23 de septiembre de la edición impresa del diario The New York Times. El periódico con mayor influencia global sumió su dedo editorial en una yaga dolorosa como lo es Atenco. Un texto firmado por Azam Ahmed (en la primera plana) y complementado por un estudio fotográfico a dos planas de Daniel Berehulak sobre once mujeres que fueron violadas por miembros de la policía, sitúa al entonces gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto, como el responsable de detonar el operativo policiaco durante los días 3 y 4 de mayo de 2006 que terminó con dos muertos y más de 200 detenidos.

A 10 años de distancia, el texto recuerda que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos emitió un dictamen a favor de las víctimas y envió el caso a la Corte Interamericana para que lo analice y en su caso ordene al Estado mexicano esclarecer responsabilidades a lo largo del mando que estuvo involucrado en los fatales acontecimientos, incluido el hoy presidente Peña.

La publicación del periódico neoyorquino ocurrió bajo la estela temporal de la visita a Los Pinos de Donald Trump.

Sobre la invitación y recepción al empresario, el diario español El País publicó una editorial en la que asegura que “Peña Nieto no ha obtenido ninguna rectificación ni promesa favorable a México por parte del candidato republicano y ha quedado como un líder débil y sin pulso” (1 de septiembre de 2016).

Entre diciembre de 2012 y septiembre de 2014 el área de Comunicación Social de Los Pinos preparaba informes diarios sobre decenas de textos que sobre el presidente Peña se publicaban en el exterior. Lo continúan haciendo, sin embargo, la mayoría de aquellos reportes resaltaban el liderazgo de un joven priista que estaba sepultando la imagen dinosáurica del partido tricolor. Diego Gómez Pickerin, desde el área de prensa internacional en Los Pinos, se encargó de promover entre corresponsales la famosa y hoy nostálgica frase: Mexican Moment (MeMo). Al día de hoy algunas de las cuentas de redes sociales han sido cerradas aunque sobrevive @MexicanMomentUK, con nula actividad desde el 5 de febrero de 2015. Eran los momentos de gloria del presidente Peña. Todas las secretarías de Estado recibían “el tema de la semana” con el objetivo de crear sinergias en la comunicación presidencial. Al abrir las cuentas de Facebook y Twitter de la secretaría de Economía y la del Trabajo, por ejemplo, los usuarios de redes se enteraban de la información sobre el viaje que el presidente Obama realizó a México en mayo de 2013.

Pero el mal humor llegó.

En lo que bien pudo ser un epitafio adelantado, el semanario The Economist publicó en enero de 2015: “El presidente (Peña) no entiende que no entiende”. El texto titulado “México en el pantano” criticó al presidente mexicano y a su gabinete por la inseguridad, la fallida licitación del tren México-Querétaro y el conflicto de interés entre el mandatario y su secretario de Hacienda, Luis Videgaray, con el contratista y dueño del Grupo Higa, Juan Armando Hinojosa Cantú.

Han existido casos en donde la prensa mexicana ha enmudecido. Por ejemplo, el escritor y columnista paquistaní del Toronto Sun, Tarek Fatah, se burló del presidente Peña tras la visita a México del primer ministro indio Narendra Modi, al inicio de junio de este año. Fatha publicó el 9 de junio en su cuenta de Twitter @TarekFatah una fotografía en la que aparece el presidente mexicano manejando una camioneta junto a Modi al llegar al restaurante en el que cenaron en Polanco, Quintonil. Junto a la fotografía escribió: “El presidente de México como chofer del indio Modi rumbo a un restaurante para cenar. (Más adelante el primer ministro paquistaní ayudó a lavar los platos)”. Dos días después de la visita de Modi a México, el ministro de Exteriores paquistaní llamó a la cancillería para solicitar el apoyo del presidente mexicano para que, el enemigo de India, Pakistán, ingrese al Grupo de Proveedores Nucleares. Es decir, que el presidente Peña le de el mismo trato a Pakistán como se lo está dando a India. En contra de la tradición de la política exterior mexicana, que inclusive el diplomático Alfonso García Robles ganó el Nobel de la Paz por trabajar el tema de la no proliferación de armas nucleares, Peña Nieto apoyó a India, que desea ser reconocida en el futuro como potencia nuclear y convertirse en el sexto miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, para ingresar al club de proveedores y compradores de armas nucleares.

Otra política que se burló del presidente mexicano fue Hillary Clinton. Frente a las cámaras de Univisión, la candidata se refirió a la violación de los derechos humanos que comenten las fuerzas de seguridad mexicanas: “No creo que violar los derechos humanos de la gente sea la mejor manera para que el país (México) esté en posición de derrotar a los carteles criminales. Me gustaría que el Gobierno mexicano, si ve esta entrevista, se de cuenta de que tienen que imponer altos estándares para los funcionarios gubernamentales que tienen poder policía o poder militar”.

El “si ve esta entrevista” resultó ser un claro mensaje al presidente Peña. ¿Fue la visita de Trump la respuesta del mandatario mexicano? Entre problemas económicos y coacciones gubernamentales, los medios mexicanos prefieran suprimir importante información sin percatarse que medios globales están presentes en México, lo mismo que a través de páginas web que en 140 caracteres. El tercer ojo tiene la mejor visibilidad.

GLOBAL. Los diarios más influyentes de Estados Unidos y Europa están al pendiente de las actividades del presidente Enrique Peña Nieto.