Raúl García Araujo

Las injustificadas vacaciones de fin de año del zar anticoronavirus, Hugo López Gatell en una playa de Oaxaca deben tener consecuencias para él y para su jefe, el secretario de Salud, Jorge Alcocer.


Seguro no las habrá en lo inmediato porque sería aceptar que se trató de un grave error, y aceptar tropiezos no ha sido sello distintivo del subsecretario, de su supuesto jefe, menos del presidente de la República.


Pero lo que sí es más que evidente, fue la molestia del presidente Andrés Manuel López Obrador, que por estrategia tuvo que decir, en su mañanera del pasado lunes, que el subsecretario ha trabajado mucho.


Sin embargo, la tablita de surfear que le lanzó el presidente al subsecretario López Gatell estaba astillada, porque dijo que aún cuando su presencia en la playa nudista de Zipolite, era un asunto privado, el subsecretario debía dar una explicación.


Y su explicación cantinflesca de que fue a la playa como pudo ir a casa de un familiar en la ciudad, fue minimizada, por ahora, por la autorización de Cofepris a la vacuna contra el covid de AztraZeneca para iniciar su aplicación en nuestro país.


Como se dice en el argot de la Comunicación Social, se le echó tierra al otro tema, y en el de la Comunicación política: se creó una cortina de humo para desviar la atención.


Quienes conocen de cerca al presidente López Obrador, confían a En Corto que éste evalúa a sus colaboradores y amigos de manera muy artesanal: a través de una planilla mental, de esas en las que, en la infancia escolar del presidente, se llenaban con palomitas y taches.


Pero el rigor de esa planilla mental del presidente es llevado al extremo, y varios, incluido López Gatell y el considerado por muchos como florero que lo acompaña, Jorge Alcocer, no lo han entendido, y por lo mismo juegan en la cuerda floja, el primero asumiendo esos libertinajes, y el segundo, nadando de muertito, sin hacer algo en una de las Secretarías, a las que mayor presupuesto autorizó el Congreso de la Unión para este 2021.


El rigor que comento radica en que en esa planilla mental los diferentes actores pueden ir acumulando palomitas, hasta llegar a 99, pero si la 100 es considerada como un tache por el presidente, ésta será la que cuente en el historial de ese personaje y la que regirá en lo sucesivo.


Y en esas anda López Gatell, quien, en su exceso de confianza por las múltiples muestras de apoyo, públicas, y en privado, que le ha prodigado el presidente, lo han obnubilado y está tomando decisiones erráticas.


Nada justifica que, en momentos, en los que todo indica que la pandemia está fuera de control en México por el número de muertos y de contagios, el que se dice zar anticoronavirus, ande tomando, despreocupado, unas plácidas vacaciones de fin de año.


¿Y los muertos, doctor Gatell?  ¿Y el dolor de sus familiares? Nada pareció importarle.


Su decisión de acudir a ese exótico lugar, que en nada gustó y sí mucho enojó al presidente, nos confían fuentes confiables de Palacio Nacional, contradice a sus ya devaluadas recomendaciones de quedarse en casa, guardar sana distancia, y a las forzadas de usar cubrebocas.


Con qué autoridad moral y sanitaria, López Gatell hace recomendaciones que él violenta en los hechos, de manera contumaz, lo que queda en evidencia en esa playa, y previamente durante su vuelo a ese lugar, donde no portaba cómo se debe el cubrebocas.


Pero aún más, lo más indignante del hecho fue que su decisión de tomarse unas vacaciones contrasta con la decisión voluntaria o impuesta a los miles de trabajadoras y trabajadores de la Salud, quienes continúan laborando con jornadas fatigables en extremo, intentando salvar vidas.


Imagina acaso doctor López Gatell, y solo por mencionarlo, por la responsabilidad que supuestamente debiera tener, doctor Jorge Alcocer, lo que sintieron los trabajadores de la Salud cuando lo vieron o supieron sobre el romance que usted sostenía en esa playa nudista y ellos desnudos, pero de descanso.


De hecho, fueron lapidarias, aunque diplomáticas, las declaraciones de la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum al respecto, quien dijo que por la situación de emergencia en que se encuentra la capital del país por la pandemia no podía pensar en un descanso, sino todo lo contrario.


Integrantes del gabinete, consultados al respecto coinciden en que por decoro y por el bien de la 4T, López Gatell y Jorge Alcocer deben renunciar de inmediato.


¿Imagina doctor López Gatell lo que sienten los familiares de las personas fallecidas o de las contagiadas, que lo vieron o supieron de sus vacaciones en esa playa nudista, completamente desnudo de preocupaciones?


Y quizás lo menos importante, pero en realidad debiera serlo por su futuro, ¿sabe usted lo que sintió y pensó el presidente cuando éste supo de sus vacaciones en Zipolite?


Así que, si en lo sucesivo recibe frialdad del presidente, en lugar del trato siempre cálido que le ha dispensado, será un buen momento para bajarse del ladrillo, olvidar un poco su romance, y hacer una profunda evaluación e introspección al respecto.


Es una cuestión de conciencia y de responsabilidad, por lo que la oposición no debe preocuparlo, porque ellos siguen de vacaciones.

En Cortito: Nos cuentan que la Secretaría de la Función Pública que encabeza Irma Eréndira Sandoval, mantiene el mismo “modus operandi” de sancionar a empresas farmacéuticas sin argumentos sólidos de corrupción y afectando a miles de pacientes.


A la lista de las compañías castigadas se sumó B. Braun Aesculap de México, S.A. de C.V., filial de la alemana B. Braun, quien fue sancionada con una inhabilitación por solo tres meses para celebrar contratos con dependencias y entidades de la Administración Pública Federal, así como gobiernos estatales, municipales y alcaldías de la Ciudad de México que usen fondos federales.


De acuerdo con el expediente SAN-025/2020, el Órgano Interno de Control (OIC) en el ISSSTE, que encabeza Karla María González Salcedo, emitió la sanción porque se “presume” que presentó documentación falsa.


Un dato curioso es no solo atacar a la B. Braun de México, que dirige Carlos Jiménez, quien además es Presidente de la Asociación Mexicana de Industrias Innovadoras de Dispositivos Médicos (AMID), sino emitir el castigo justo durante el proceso de la licitación de Compras Consolidadas que encabeza la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS) ¿A quién beneficia este asunto de tres meses?  

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