Guerra a largo plazo
Sin nuevas conversaciones con Rusia, y con una presión creciente sobre la venta de petróleo y gas a Europa, el conflicto bélico se extiende indefinidamente, alertaron autoridades de Ucrania
Los objetivos de Rusia y su reciente victoria total en Mariúpol podrían apuntar a una guerra de “fase prolongada”, advirtió hoy Oleksiy Reznikov, ministro ucraniano de Defensa, ya que el país invasor busca controlar la totalidad de la región del Donbás y ocupar el sur de Ucrania.
A esta amenaza se suma la presión del presidente Vladímir Putin respecto a los energéticos que vende a Europa; la petrolera italiana Eni anunció la apertura de una cuenta bancaria especial en rublos en el banco ruso Gazprombank, con el objetivo de pagar el aprovisionamiento de gas ruso, acatando de ese modo las exigencias de Moscú.
El presidente ruso subrayó que, al prescindir de los recursos energéticos rusos, Europa se convierte en la región donde los precios de estos se vuelven más elevados. “Cometer tal suicidio económico es evidentemente su problema. Debemos actuar de manera pragmática, teniendo en cuenta en primer lugar nuestros propios intereses”, dijo.
Por la vía diplomática, el conflicto también se encuentra lejos de solucionarse, ya que las negociaciones de paz entre ambos países volvieron a ponerse en una pausa indefinida.
Al respecto, Mijailo Podoliak, consejero del presidente ucraniano Volodymyr Zelenski, declaró a medios que “Rusia no da muestras de un elemento clave: la comprensión de lo que está sucediendo actualmente en el mundo y de su papel extremadamente negativo”.
Por su parte, Serguéi Lavrov, jefe de la diplomacia rusa, aseguró que su gobierno tiene intenciones de continuar el diálogo, y acusó a Ucrania de fingir interés en las negociaciones.
Este martes, el Senado de Estados Unidos pasó un proyecto de ley de cerca de 40 mil millones de dólares para ayudar al ejército de Ucrania y sus refugiados. Se espera que a finales de esta semana se apruebe este proyecto de ley, aunque algunos de los republicanos se han posicionado en contra por “no convenir a los intereses de su país”.