Raúl García Araujo

Entre la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, y el gobernador del Estado de México, Alfredo del Mazo, no existe un discurso unificado que dé certeza a la población del Valle de México; por el contrario, sus egos y protagonismo sobresalen por encima de la estrategia para atender la pandemia de covid-19.

Esto, a pesar de que el epicentro de la pandemia ocurre aquí, en la zona más poblada del país.

La muerte de 2 mil 896 personas por coronavirus en ambos territorios, hasta el cierre de esta columna, no ha logrado unir a los mandatarios.

La semana pasada era un buen momento, pero lo dejaron pasar. Justo cuando el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, y su equipo daban a conocer la mayor cantidad de muertos registrada por la pandemia en el Valle de México y la incertidumbre se apoderaba de la población, Sheinbaum anunciaba que, junto con su homólogo mexiquense, revelaría el plan de reactivación laboral, económica y educativa para regresar a la «nueva normalidad».

Funcionarios de primer nivel del Antiguo Palacio del Ayuntamiento dijeron a En Corto que todo estaba listo para que ambos mandatarios establecieran comunicación vía remota, el pasado 20 de mayo, para enviar un mensaje unificado a la población.

Pero todo cambió. Un día antes, Alfredo del Mazo lanzó en sus redes sociales, y sin aviso de cortesía a la jefa de Gobierno, su plan para retomar las actividades escolares, comerciales, laborales y sociales en el Estado de México.

La noticia tomó por sorpresa a los funcionarios capitalinos, principalmente porque habían acordado que harían el anuncio de manera conjunta para enviar un mensaje de solidaridad, fuerza y sin distinciones políticas.

En el gobierno de la Ciudad de México, la molestia se hizo presente, sobre todo por la poca seriedad de los funcionarios mexiquenses, con quienes ya se habían establecido los lineamientos sobre el plan entre ambas administraciones.

El impacto político del mensaje de Alfredo del Mazo pudo verse tanto en medios de comunicación como en redes sociales. A partir de éste se habló de la necesidad de avanzar en el plan de reactivación y nueva normalidad con la jefa de Gobierno, a la que ya había dejado sola, y quien lo hizo público un día después.

La falta de impacto mediático de ambos mandatarios causó lo que autoridades de Salud y del gobierno federal no querían: que la población no entendiera el mensaje y se relajaran tanto las medidas de sana distancia como de confinamiento.

Tan ocurrió así que, en los siguientes días, Alfredo del Mazo y Claudia Sheinbaum tuvieron que pedir en sus redes sociales a la población que debía mantenerse en casa, debido a que en ambas entidades se encontraban en semáforo rojo y que las cifras de muertos iban en aumento.

No es posible que los políticos jueguen con la vida de quienes gobiernan, pero sobre todo que no se pongan de acuerdo para enfrentar una pandemia mundial.

En medio de la crisis sanitaria y del dolor de las familias que perdieron a un amigo o familiar, Claudia Sheinbaum y Alfredo del Mazo se manejan por sus egos, juicios políticos e ideológicos, cuando la población del Valle de México espera contar con políticos de altura, en medio de una crisis nunca antes vista en la historia.

En Cortito: Nos cuentan que en Morelos las cosas cada vez están peor. A la imparable inseguridad hay que sumar la inacción del gobierno de Cuauhtémoc Blanco ante la pandemia del Covid-19, que han llevado al estado a ser uno de los que tienen mayor letalidad ante este nuevo coronavirus. La situación está de cabeza y no se ve cuándo pondrán orden, pues además de la emergencia sanitaria ya se resiente la falta de apoyos económicos a los sectores vulnerables en la entidad y nadie sabe dónde está el gobernador. Su equipo está fracturado, nos comentan que la indicación al interior del gobierno es que nadie salga a hablar ante los medios, mientras su gabinete suma cinco bajas, entre ellos, los Secretarios de Obras Públicas y el de La Contraloría. Por si esto fuera poco, los grupos criminales siguen apoderándose del territorio morelense. En tan sólo unos días fueron asesinados cinco integrantes de una familia en Temixco, entre ellos estaba Alfonso Isaac Gamboa Lozano, quien fue funcionario de la Secretaria de Hacienda en el sexenio de Peña Nieto; el lunes pasado asesinaron a seis jóvenes en el municipio de Ayala. ¿Cuánto tiempo más pasará para que desde Palacio Nacional se tomen acciones para recuperar Morelos?

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