Inglaterra abraza a Francia
Juego amistoso entre dos rivales hermana a Europa
EJECENTRAL
Unidos en señal de resistencia y respeto, jugadores y aficionados de las selecciones de Francia e Inglaterra dieron una exhibición de solidaridad en un partido amistoso en el estadio Wembley, a cuatro días después de los ataques terroristas en París.
En una emotiva ceremonia antes del partido, seguidores de ambos países entonaron el himno francés, antes que los planteles salieran juntos al centro de la cancha para un minuto de silencio, guardado con absoluto respeto en honor de las 129 personas que murieron en los atentados simultáneos del viernes.
En las redes sociales abundaron los elogios a la forma en que transcurrió el momento solemne. El arco del estadio Wembley fue iluminado de azul, blanco y rojo —los colores de la bandera francesa— mientras que el lema francés de “Liberté, Egatlié, Fraternité” fue proyectado en la fachada del recinto.
Entre los jugadores franceses que hicieron el viaje a Londres, se encuentra el delantero Antoine Griezmann, cuya hermana escapó de la sala de conciertos Bataclan, en donde fueron masacradas 89 personas; así como el mediocampista Lassana Diarra cuyo primo murió en uno de los ataques.
Con aplausos, los 80 mil aficionados rindieron tributo a las vidas de los familiares de los jugadores.
Dele Alli y Wayne Rooney anotaron los goles de la selección inglesa. Rooney amplió su récord, al llegar a 51 tantos con la camiseta de su país. Inglaterra ganó 2-0, pero en pocas ocasiones ha importado tan poco el resultado de un partido, sobre todo uno entre dos selecciones de tanto protagonismo en el fútbol mundial. El ambiente fue sobrio de principio a fin.
“Esta noche la solidaridad era más importante que el fútbol”, destacó el hincha inglés Robert Williams, quien llevaba una boina y sostenía una bandera de Francia antes de la patada inicial. “Se trata de recordar a la gente que ha perdido su vida en circunstancias tan trágicas”.
El príncipe Guillermo, quien ayudó a colocar una ofrenda floral junto a la cancha, figuró entre los 71 mil 223 espectadores en Wembley, lo mismo que el primer ministro británico David Cameron. Se reforzó la presencia policial y se aplicaron medidas adicionales de seguridad, incluida la revisión obligatoria de bolsos y mochilas.
No hubo muestras perceptibles de temor entre los asistentes, quienes parecieron decididos a enviar un mensaje de unidad tras los ataques en la capital francesa.
La atención no estuvo en el partido ni en el resultado entre dos potencias del fútbol europeo, sino en lo que representaba esta ocasión.
“El deporte estuvo en segundo plano esta noche”, dijo un aficionado.
Vía AP