Ave de tempestades
Javier Corral se ha convertido en defensor de Enrique Inzunza, aunque ya dijo que solo es compañero y no amigo
El expanista y ahora morenista Javier Corral volvió a su esencia: el escándalo. Ahora está pagando el costo de su reunión que alguien debió recomendarle, o encomendarle, pero es otra vez protagonista en la conversación pública. El senador no lo asume, pero actúa, hasta donde le alcanza su credibilidad y con mucho cuidado para no enredarse, como el defensor de Enrique Inzunza. Corral, siempre categórico, no duda en llamar mentirosos a los reporteros que han buscado al senador imputado en Estados Unidos y que no compran todas sus explicaciones. Asegura que Inzunza no se anda escondiendo ni está huyendo, y puede ser, pero el hecho es que su compañero, que no amigo como él mismo aclaró, lleva más de 25 días sin presentarse en el Senado de la República, sin importarle a nadie, ni a Corral, que incumpla una obligación legal.