Cabeza fría
Los resultados de las elecciones intermedias en EU fueron una derrota para Trump, lo cual no implica una victoria para México
El presidente Donald Trump tiene una baja en su aceptación
/AFP / befunky
Hace bien Marcelo Ebrard en calmar los ánimos y llamar a no fantasear a los actores vinculados al comercio exterior. Como sostiene el secretario, la derrota electoral republicana en las elecciones de Estados Unidos no cambiará los aranceles que hasta hoy ha impuesto a México el gobierno de Donald Trump. La imposición, modificación o retiro de aranceles es una facultad del presidente de los Estados Unidos y más vale entender que Trump perdió, pero no cambió y muy probablemente, ahora que no tiene ningún incentivo electoral en el corto plazo, endurezca su posición en el tema comercial, pero también en los de seguridad y migración, porque sabe que ahí puede recuperar popularidad. La euforia en muchos sectores mexicanos es comprensible, pero no está justificada porque como ya dijeron algunos, “La derrota de Trump no es la victoria de México”.