Censura camuflada de violencia de género
La diputada Candelaria Ochoa denunció violencia de género por parte de un periodista, sin embargo, el hecho deja muchas dudas en el aire
Alejandro Encinas, subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración, encabezó el Primer Informe Labores, realizado en las instalaciones de la. Secretaría de Gobernación. FOTO: GRACIELA LÓPEZ /CUARTOSCURO.COM
/Graciela López/Graciela López
Hay que seguir el caso del colega Jorge García Orozco, acusado de violencia de género por la diputada morenista Candelaria Ochoa. El “pecado” del periodista fue sostener que la legisladora tiene cuatro propiedades y que una de ellas le costó cero pesos según reportes de la propia legisladora. La pregunta es obligada: ¿Cómo citar un documento de la propia diputada sobre un tema patrimonial puede configurarse como violencia política de género? Pero hay otra pregunta igual de importante: ¿Por qué un Tribunal Electoral le da entrada a este tipo de quejas notoriamente improcedentes? Actuar así cuando los órganos electorales están en entredicho, sólo abona a la crisis de credibilidad institucional que enfrentan.