Puebla perfila una nueva etapa económica bajo el gobierno de Alejandro Armenta Mier.
A casi dos años de asumir la gubernatura, impulsa una agenda de desarrollo industrial, infraestructura e inversión que busca posicionar al estado como un actor estratégico de la Cuarta Transformación.
La coordinación con la presidenta Claudia Sheinbaum abre oportunidades para acelerar proyectos; el reto es convertirlos en empleos, obras y mejores condiciones de vida.
En septiembre pasado, Sheinbaum reconoció que Puebla es uno de los estados que avanzan en todos los sectores.
La declaración destacó el rumbo de la entidad dentro de la agenda nacional y colocó sobre la mesa una expectativa concreta: que los proyectos anunciados se traduzcan en resultados visibles para la población.
Una de las apuestas centrales es el Polo de Desarrollo de Huejotzingo, puesto en marcha con una inversión de 8 mil millones de pesos.
El plan articula siete proyectos de infraestructura industrial, conectividad aérea, vivienda, comercio y servicios.
Armenta plantea atraer grandes corporativos y fortalecer a las microempresas, responsables del 80 por ciento del empleo estatal, según los datos proporcionados para este proyecto.
La meta es que la inversión genere riqueza comunitaria y no se limite a las zonas industriales.
Los indicadores económicos respaldan esa apuesta: Puebla reportó un crecimiento de 3.1 por ciento, con avances de 8 por ciento en manufactura, 24.6 por ciento en construcción y 4.13 por ciento en comercio. A ello se suman 998.3 millones de dólares de inversión extranjera directa.
Huejotzingo concentra parte de esa expansión. Su ubicación, el aeropuerto y los parques industriales han atraído proyectos como la planta de Trox, con un avance de construcción de 60 por ciento; la obra de Schaeffler, próxima a concluir, y las iniciativas de Grupo Vinte, Grupo Ara y una empresa china especializada en tecnología de celdas solares.
La proyección supera los 3 mil 600 empleos en los próximos años, mientras el gobierno municipal reporta un aumento de 20 por ciento en la ocupación laboral.
La conectividad aérea complementa el proyecto industrial. Puebla pasó de cinco o seis vuelos nacionales y una conexión internacional a contar con 20 rutas nacionales y cuatro internacionales, entre ellas Los Ángeles, Houston, Newark y Chicago.
La modernización prevista del aeropuerto de Huejotzingo podría fortalecer el distrito aeroportuario, atraer negocios y ampliar los mercados de la entidad.
La conectividad será una ventaja competitiva si se integra con la infraestructura y la actividad productiva.
En carreteras, la agenda federal incluye la ampliación de la vía Amozoc-Veracruz, la modernización de los tramos Tulancingo-Nuevo Necaxa y Puebla-Acatzingo, así como nuevas conexiones con regiones de Oaxaca y Guerrero.
También destaca el saneamiento del río Atoyac mediante 20 plantas de tratamiento. Son proyectos con impacto económico y ambiental, que respondan a las necesidades históricas de la población.
La estrategia productiva busca abrir espacio a nuevos sectores mediante proyectos relacionados con las baterías del vehículo Olinia, la fábrica de Café Bienestar y una planta agroindustrial para producir harina de maíz nativo.
A la par, el presupuesto directo para 880 comunidades de pueblos originarios y la instalación de Centros LIBRE en los 217 municipios amplían la agenda social.
El propósito es vincular la expansión económica con oportunidades para las comunidades y los sectores que enfrentan mayores rezagos.
Armenta busca consolidar una administración con capacidad de gestión y una agenda propia de transformación.
La coordinación entre los gobiernos estatal y federal puede facilitar proyectos de gran alcance.
Puebla tiene la oportunidad de fortalecer su perfil industrial, mejorar sus comunicaciones y atender carencias en salud, educación y vivienda.
Para el gobernador Alejandro Armenta, el desafío es convertir esta agenda en resultados duraderos y hacer de Puebla un referente de desarrollo dentro de la Cuarta Transformación.
Más allá de las alianzas políticas y los anuncios, el legado de su gobierno se definirá en la vida cotidiana de los poblanos.
En Cortito: Nos cuentan que Gaby “La Bonita” Sánchez anda muy activa en busca de la candidatura de Morena a la presidencia municipal de Puebla.
Lo mismo recorre colonias y se reúne con familias y comerciantes para escuchar sus demandas, que sostiene encuentros con medios de comunicación para dar a conocer sus proyectos y aspiraciones políticas.
La estrategia es clara: ganar presencia en la capital poblana y posicionar su nombre rumbo a la definición de Morena.
La carrera ya comenzó y Gaby quiere estar en la conversación.