De victorias y derrotas
Las elecciones intermedias en EU dejaron varias lecturas para nuestro país
Elecciones en Estados Unidos: Demócratas y Republicanos se juegan el control del Congreso.
/Foto generada con IA: Gemkni- Eje Central
Hay que leer y atender con mucho detalle a los analistas mexicanos que desde hoy advierten que la derrota de Donald Trump no es la victoria de México y aunque habrá oportunidades nuevas, no hay nada concreto que celebrar para el país. Las razones son simples pero contundentes: 1) Al verse equilibrado o acotado en política interior, el presidente Trump buscaría recuperar su popularidad con una política exterior todavía más intensiva y quizá agresiva, de la que ya desplegó en sus dos primeros años. Eso convierte al país, guste o no, en un objetivo potencial y muy a la mano. 2) El combate a los cárteles que introducen droga a los Estados Unidos es un tema con respaldo social amplio y acuerdo bipartidista. Los demócratas no lo van a modificar, menos después de que el presidente Trump ya hizo buena parte del trabajo sucio al declarar organizaciones terroristas a los cárteles de la droga y además iniciar una guerra contra el narco que casi todo el mundo aplaude en aquel país porque viven de cerca las consecuencias de la crisis del fentanilo. 3) La política migratoria quizá se atempre un poco con el surgimento de ese escudo que pueden formar los cuatro gobernadores demócratas en la zona fronteriza con México, pero las redadas de ICE no van a desaparecer porque son polarizates; así como reciben muchas críticas, también tienen mucho apoyo en sectores de la sociedad norteamericana que estaban dormidos, pero despertaron con Trump y después del martes ahí siguen.