Desubicado
De presidente del Senado a buscar reflectores en el Mundial. Noroña reapareció en el campamento de Irán en Tijuana y desató nuevas críticas. ¿Solidaridad o protagonismo político?
Gerardo Fernández Noroña, presidente de la Mesa Directiva del Senado.
/FOTO: DANIEL AUGUSTO/ CUARTOSCURO.COM
Hay quienes no conocen su lugar y también quienes no soportan el ostracismo, pero hay otros que tienen los dos problemas, como Gerardo Fernández Noroña, a quien no le acomoda ni acaba de entender que sus cinco minutos de fama terminaron cuando dejó de ser Presidente del Senado de la República, justo porque utilizó el cargo para aplastar y humillar en lugar de construir y servir. Hoy el senador clase premier, que de prudencia conoce muy poco, anda buscando reflectores porque no tolera haber vuelto al anonimato. Para lograrlo se fue a colar al campamento de la selección de Irán en Tijuana, con toda la intención de colgarse de los actos de discriminación que el combinado iraní sufrió por parte de las autoridades migratorias en los Estados Unidos. Ridículo y desubicado es lo menos que se puede decir del patético intento del senador por volver a las primeras planas.