Extraviados
En el PAN no hay ni reconocimiento al pasado ni cercanía con la actualidad, algo peligroso
Silueta de Jorge Romero, dirigente nacional del Partido Acción Nacional (PAN) al finalizar la marcha del relanzamiento de dicho partido que partió del Monumento a la Revolución rumbo al Ángel de la Independencia.
/FOTO: MARIO JASSO/CUARTOSCURO.COM
No está mal, pero no deja de ser curioso que en Somos México hay amucha más preocupación, y también mucha más actividad que en el Partido Acción Nacional, por el presente y el futuro inmediato del exgobernador bajacaliforniano, Ernesto Ruffo. Es obvio que a los dirigentes panistas de hoy no les dice nada el nombre de Ruffo porque en 1989, cuando él ganó la primera gubernatura que la oposición le arrebató al PRI, ellos eran menores de edad. Justo por la misma razón, la elección de 1988 tampoco es parte de su memoria histórica y colectiva.
Los dirigentes panistas de hoy ingresaron a su partido cuando era gobierno, en tiempos de Vicente Fox o de Felipe Calderón, lo hicieron para tener acceso a cargos de gobierno y con ellos a poder. No entienden que para todos los mexicanos de 60 años o más, el nombre Ruffo representa muchas cosas y siempre será una figura asociada al panismo. Un PAN que olvida su historia, pero que además no conecta con los jóvenes de hoy, es el que dice prepararse para ir a las urnas en 2027.