Giro al centralismo

13 de Abril de 2026

Giro al centralismo

El llamado “Plan B”, que en realidad evolucionó al “Plan C”, ya superó el aval de más de 17 congresos locales y se convirtió en reforma constitucional. La medida no es menor

Conferencia Sheinbaum Plan B

La presidenta Claudia Sheinbaum presentó el Plan “B” de la Reforma Electoral luego del rechazo del plan original votado ayer en la Cámara de Diputados.

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Foto: Mario Jasso/ Cuartoscuro

La presidenta Claudia Sheinbaum presentó el Plan "B" de la Reforma Electoral luego del rechazo del plan original votado ayer en la Cámara de Diputados.
Foto: Mario Jasso/ Cuartoscuro

El Plan B, que en realidad es el Plan C, pasó la prueba de las regiones y se volvió reforma constitucional porque fue avalado por más de 17 congresos locales. Nadie podrá cuestionar ahora su legitimidad pues fueron los propios legislativos de los estados, dominados mayoritariamente por Morena, los que decidieron con sus votos, aceptar las limitaciones presupuestales que se les impusieron desde la capital del país, además de admitir la reconfiguración político-administrativa de los municipios. Ninguna de las dos medidas es electoral, pero ambas son políticas y de gran importancia por lo que representan. Lo que se aprobó no es menor, pues se trata de una normativa que rediseña los límites presupuestales de los congresos locales, uno de los tres poderes de los estados, y también el tamaño de los cabildos en los municipios, que son nada menos que el tercer nivel de gobierno. Los legislativos estatales aprobaron una reforma política que les quita facultades y libertades. Con ello avalaron, guste o no, un viraje hacia el centralismo político en contra del federalismo que se supone adoptó México, y mantiene en su Constitución, como estructura política.