Hackeo
El trámite del Indautor para registra de obras en línea y a distancia conocido como INDARELIN llegó a su fin
Imagen X (@IndautorMexico)
Los ciberataques son algo muy serio que les cuesta a las personas en su patrimonio y a las instituciones en sus activos y en su funcionamiento. No ocurren solo en las películas ni están en el limbo. Sus efectos se sienten en la vida diaria de instituciones y particulares. El Instituto Nacional del Derecho de Autor acaba de anunciar, en el Diario Oficial de la Federación, la suspensión por causas de fuerza mayor, de uno de sus mayores logros de los últimos años: el trámite de registro de obras en línea y a distancia conocido como INDARELIN. Esta alternativa les ahorraba a los usuarios de cualquier región del país, o del extranjero, tiempo y dinero al evitarles trasladarse a la Ciudad de México para registrar una obra de su autoría. Desarrollar ese sistema llevó años de trabajo con INFOTEC, recursos públicos invertidos y muchas horas hombre de esfuerzo. Perderlo fue cuestión de días: un puñado de malas decisiones que optaron por sacrificar la ciberseguridad para “ahorrar” dinero, hicieron vulnerable el sistema, lo que aprovechó un hacker que colapsó el sistema, se robó la información y dejó al Indautor sin posibilidades de recuperar ese servicio que hoy, ya es historia.