Lo que viene para Rocha
Rocha Moya volvió a la gubernatura de Sinaloa y 34 horas después pidió otra licencia. Pero la pregunta ahora es otra: ¿qué pasará con él tras perder el respaldo que antes encontró en Morena?
La pregunta más importante de hoy no es por qué pidió una nueva licencia Ruben Rocha Moya, sino cuál es su situación ahora que se vio obligado a retirarse, seguramente en forma definitiva, de la gubernatura que ganó con ayuda del crimen organizado según las acusaciones del Departamento de Justicia de los Estados Unidos. Rocha había gozado de la solidaridad, del respaldo y hasta de la protección de su partido, de su movimiento y del gobierno federal. Sin embargo, la reacción morenista de rechazo casi unánime a su regreso al cargo no dejó lugar a dudas de que él, apoyado por otros, quiso madrugar a la presidenta Claudia Sheinbaum. Rocha pudo haber perdido no solo la solidaridad morenista que reclamaba pruebas para extraditarlo, sino la decisión de mantenerlo a salvo en México n, pues no parecería muy consistente que después de rechazar su regreso a la gubernatura, ahora se regrese a la tesis de la ausencia de elementos probatorios que sustenten las acusaciones en su contra.