Operación silla
Presunto conflicto de interés en Cuernavaca: empresa ligada a colaboradores cercanos del alcalde José Luis Urióstegui Salgado vendió sillas con sobreprecio al ayuntamiento.
Personas cercanas al alcalde José Luis Urióstegui Salgado estarían relacionadas con la empresa proveedora, que habría vendido mobiliario con sobreprecio.
/Foto: Redes Sociales / @masiosaremor
En menudo lío metió el jefe de prensa del ayuntamiento de Cuernavaca a su jefe, el presidente municipal, José Luis Urióstegui Salgado, por no resistir la tentación de hacer negocios a partir de su cargo y con el presupuesto público. El personaje se llama Jorge Jiménez y resulta ser hermano del socio de una empresa, creada para hacer producciones audiovisuales, pero que acabó vendiéndole mobiliario de oficina (sillas con un sobreprecio de dos mil pesos por unidad) al ayuntamiento. El daño patrimonial de la operación silla, que viola las normas más elementales sobre adquisiciones y conflicto de intereses, alcanza los 120 mil pesos. Sin embargo ahí no acaba todo. El asunto es aún más escandaloso y complicado porque resulta que el otro socio de la empresa proveedora es una mujer llamada Cindy Pérez López, nada menos que la secretaria particular del alcalde Uriostegui. Así que la particular y el vocero, Pérez y Jiménez, no sólo son compañeros de proyecto político, también comparten intereses económicos. Hay dos preguntas inevitables: La primera: ¿Si no hubieran sido sillas, la empresa de producciones de habría vendido audiovisuales a Cuernavaca? La segunda: ¿En serio el alcalde Urióstegui Salgado no sabe en qué andan sus colaboradores?