Tasas de interés
El Banco de México ha provocado que en el sector privado del país se hayan hecho presente las dudas
Dos decisiones de los días recientes hicieron levantar la ceja a importantes miembros del sector privado nacional e internacional, ese al que se le invita todos los días a apostar por México invirtiendo en el país. La primera es de la Junta de Gobernadores del Banco de México, que en un entorno de alta inflación, sea por los aranceles de Trump, por la guerra de Oriente Medio o por el precio del jitomate como dicen algunos, decidió bajar la tasa de interés en lugar de subirla como dicta la única teoría económica que ha dado estabilidad de largo plazo en el mundo. A Banxico le corresponde, como mandato constitucional combatir la inflación, no promover el crecimiento. Por donde se le analice, la decisión de bajar las tasas cuando hay inflación fue política y no económica. Al tomar ese camino, el banco central comprometió una credibilidad construida a lo largo de tres décadas, por lo menos, de combate a la inflación en aras de la estabilidad. Por supuesto, la decisión tendrá costos, no solo en inflación, los más importantes serán en confianza y credibilidad.