Pedagogía electoral. Apuesta del IECM

31 de Marzo de 2026

Pedagogía electoral. Apuesta del IECM

Cecilia Aída.jpg

Cecilia Aída Hernández Cruz.

/

EjeCentral

Si bien este año se cumplen 15 años del presupuesto participativo, la forma en que hoy lo conocemos es relativamente reciente. Apenas han pasado siete años desde la aprobación de la nueva Ley de Participación Ciudadana, que transformó varias de sus dinámicas y formas de organización. Esto nos recuerda que, en realidad, seguimos construyendo una herramienta que aún está en proceso de consolidarse, sin negar que tiene varias áreas de oportunidad.

En una democracia joven como la nuestra, no basta con tener mecanismos de participación. Hace falta acompañarlos con pedagogía, con información clara y con estrategias de comunicación que realmente lleguen a las personas. Por eso resulta tan relevante apostar por formas distintas de acercamiento, especialmente aquellas que ocurren en el territorio y no únicamente desde los escritorios.

En ese sentido, el Instituto Electoral de la Ciudad de México impulsa iniciativas que buscan que la ciudadanía conozca con anticipación aquello con lo que se va a encontrar el día de la votación. No es un tema menor. Entender una boleta, saber cómo votar o incluso conocer que existe un mecanismo de participación puede marcar la diferencia entre involucrarse o quedarse al margen.

Un ejemplo de ello es lo que llamamos “Ruta de la Boleta”. Esta estrategia comenzó durante la elección extraordinaria del Poder Judicial de la Ciudad de México en 2025, cuando resultaba urgente explicar a la ciudadanía cómo votar, ya que se trataba de boletas nuevas. A partir de esa experiencia, el ejercicio se ha ido adaptando y fortaleciendo. Posteriormente se utilizó para difundir el Sistema Electrónico por Internet y también para acercar a las personas a las boletas del presupuesto participativo 2025.

Hoy esa misma lógica nos lleva nuevamente a salir a las calles. Ahí, en medio del ritmo cotidiano de la ciudad, estamos explicando el registro en el Sistema Electrónico por Internet y mostrando a quienes se detienen unos minutos cómo pueden registrarse y participar a distancia. No siempre es fácil captar la atención de una ciudadanía que vive con prisa, pero esos breves encuentros pueden convertirse en una puerta de entrada a la participación. Es una gran labor que lleva a cabo la Dirección de Vinculación con Organismos Externos del IECM.

Al mismo tiempo, estos recorridos permiten algo igual de importante. Explicar qué es el presupuesto participativo, para qué sirve y por qué vale la pena involucrarse. Porque no podemos dar por hecho que todas las personas conocen estos mecanismos o que comprenden su impacto en la vida cotidiana.

A esto se suma otro ejemplo, una iniciativa de la Dirección Ejecutiva de Organización Electoral y Geoestadística. Se trata del simulador de votación, una herramienta pedagógica que permite a la ciudadanía familiarizarse con las boletas y los carteles que encontrarán el día de la jornada electiva y consultiva del 3 de mayo. Este tipo de ejercicios reduce la incertidumbre y genera confianza, dos elementos fundamentales para incentivar la participación.

No deberíamos escatimar esfuerzos cuando se trata de explicar cómo funciona nuestra democracia y nuestros procesos electorales y de participación ciudadana. Cada paso que acerque la información a la ciudadanía cuenta. Cada conversación, cada ejercicio, cada intento por hacer más claro lo que parece complejo puede traducirse en una ciudadanía más involucrada.

Estoy convencida de que las instituciones tienen la responsabilidad de ir hacia la ciudadanía y no esperar a que la ciudadanía vaya hacia ellas. En esa decisión se juega, en buena medida, la posibilidad de construir una democracia más cercana, más comprensible y, sobre todo, más participativa.