Territorio y relevo generacional, la ecuación
La política debe construirse desde el territorio. En Morena se consolida así una lógica donde la edad cobra relevancia, no como dato aislado, sino como parte de un relevo formado en campo.
Barda pintada con los colores y nombre de Morena
/Daniel Augusto
Desde hace años López Obrador ha insistido en la necesidad de abrir paso a nuevas generaciones. Ahora Claudia Sheinbaum ha reforzado otra idea: la política debe construirse desde el territorio. Ambas variables confluyen. En Morena se consolida así una lógica donde la edad cobra relevancia, no como dato aislado, sino como parte de un relevo formado en campo.
En alcaldías como Tlalpan, Magdalena Contreras, Tláhuac o Iztapalapa, empiezan a perfilarse cuadros jóvenes que han crecido en el trabajo directo con la ciudadanía y en la atención cotidiana de problemas locales.
Solo por mencionar dos casos de Tlalpan, personajes como Saúl Magdaleno Giles y Diego Matus, los dos menores de 35 años, han construido presencia a partir de responsabilidades territoriales, contacto permanente con vecinos y liderazgos comunitarios. Su posicionamiento no proviene de la exposición, sino de la gestión directa y la cercanía cotidiana. Se trata de perfiles para futuros encargos políticos que no solo acompañan procesos, empiezan a asumir un papel más activo en la articulación territorial, generando reconocimiento desde la operación en las calles.