Lo acusan de corrupto; renuncia
El alcalde de Roma es acusado de usar la tarjeta de crédito del Ayuntamiento para pagos personales
Manifestantes que exigen la renuncia del alcalde de Roma, Ignazio Marino, protestan frente al ayuntamiento de la ciudad, el jueves 8 de octubre de 2015. Marino renunció el jueves luego de un escándalo en torno a sus cuentas de gastos que se convirtió en el toque final de una campaña de meses librada por opositores dentro y fuera de su Partido Democrático para obligarlo a salirse del puesto. Los letreros dicen: “Devuelto al remitente”. (Giuseppe Lami/ANSA vía AP)
/Giuseppe Lami/AP
El alcalde de Roma, Ignazio Marino, renunció el jueves tras un escándalo relacionado con sus gastos que se convirtió en el toque final de una campaña de meses librada por sus opositores dentro y fuera de su Partido Democrático para sacarlo del puesto.
En una carta dirigida a los ciudadanos, Marino dijo que su renuncia no es un reconocimiento de culpabilidad y mencionó una ley italiana que señala que podría revocarla en un plazo de 20 días. Insistió en que está siendo el chivo expiatorio por haber extirpado la corrupción y la infiltración de la mafia en el ayuntamiento del gobierno anterior, y se comprometió a exponer la verdad.
Los fiscales de Roma iniciaron esta semana una investigación del uso de la tarjeta de crédito de la alcaldía de Marino después de que surgieran preguntas sobre si pagó comidas familiares bajo el argumento de que eran eventos oficiales.
Los periódicos documentaron media docena de comidas por un total de algunos cientos de euros donde tanto los supuestos invitados o el restaurante en sí rechazaron la versión que Marino dio sobre los eventos.
El alcalde, un cirujano de trasplante de hígado que entró a la política hace una década, negó haber hecho algo ilegal. Pero a medida que aumentó la presión el miércoles, prometió devolverle a la ciudad la cuenta completa de la tarjeta de crédito de 20.000 euros (22.600 dólares), incluidos gastos legítimos no objetados.