México tolera crimen organizado: Encuesta sobre Capital Social
Revela que muchas de las comunidades del país aceptan la violencia como una condición normal
EJECENTRAL
ITZEL REYES | @itzyBit_Reyes Muchas de las comunidades en México son incapaces de organizarse para resolver problemas, tampoco existe confianza en las instituciones, ni sentido de comunidad, lo que genera que la violencia sea aceptada como una condición normal, que se toleren grupos del crimen organizado o que exista la justicia por propia mano y con ello un capital social negativo; son las resoluciones de la Primera Encuesta Nacional sobre Capital Social Negativo.
“Estamos muy mal, algunos municipios están más mal que otros, ¿porqué Culiacán esta bien, en quien confían, a que se deberá?, cuestionó el especialista Sergio Aguayo, uno de los autores de la encuesta, quien sostuvo que “vivimos una emergencia nacional, una amenaza a la seguridad que requiere el acercamiento entre el mundo académico y el gubernamental”.
El capital social negativo tiene como característica que las sociedades están alejadas del Estado de Derecho, y no se consideran a las instituciones como una alternativa para resolver las demandas sociales, es decir, cada quien busca la mejor manera de resolver sus problemas, anteponiendo criterios y privilegios.
Esta primera Encuesta Nacional sobre Capital Social Negativo, estudió los municipios de Ahome y Culiacán, en Sinaloa; Torreón, Coahuila; Campeche y Carmen, en Campeche; Pachuca, en Hidalgo; Ecatepec y Toluca, en el estado de México; Cuautla y Cuernavaca en Morelos.
Estos diez municipios se encuentran dentro de la lista de los 94 ayuntamientos y cinco delegaciones, incluidos dentro de los 150 polígonos de riesgo, implementados por el gobierno federal por ser consideradas zonas de alta violencia.
“Todos los municipios de esta encuesta están incluidos en esta lista, ya que son representativos o si miden lo que el gobierno federal ha definido a su vez como zonas de riesgo, pero no son representativos nacionalmente”, explicó Sergio Aguayo. [su_heading size="25" margin="10"]MÁS AUTORITARIOS[/su_heading] Las redes de personas, instituciones y gobierno que generan democracia son parte del capital social, y el estudio en estos municipios muestra que tan democráticos o autoritarios son los ciudadanos mexicanos, inclinándose por el autoritarismo.
Eunice Rendón, directora general de coordinación intersecretarial de la subsecretaría de Prevención comentó que la violencia y el delito son fenómenos multicausales, y que no solamente se tiene que analizar los índices delictivos sino las dinámicas comunitarias y la parte de cohesión social de forma más profunda. Explicó que muchos de los resultados obtenidos en la encuesta se reflejan en la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre la Seguridad Pública (Envipe).
El documento fue elaborado en conjunto por el Colectivo de Análisis de Seguridad con Democracia A. C. (Casede) y Sistemas de Inteligencia en Mercados de Opinión, S. C., (Simo), con el apoyo de la Subsecretaría de Prevención y Participación Ciudadana de la Secretaría de Gobernación. [su_heading size="25" margin="10"]IMPACTO Y NIVELES[/su_heading]
La encuesta tomó en cuenta tres factores principales: el bonding, que es el vínculo interpersonal o la confianza y sentido de comunidad; el bridging o la colaboración social y la disposición para resolver problemas y el bricking, que es la implementación del vínculo de confianza con las instituciones y la participación ciudadana.
Pero también se midió el respeto al Estado de Derecho, la victimización, violencia intrafamiliar, aversión al riesgo y empatía social.
Las personas que viven en Culiacán, Cuautla y Toluca son las que más tienen confianza entre personas que viven en su colonia, con el 31, 27 y 26% de su población, mientras que Pachuca, Ecatepec y Carmen son las que menos confían en su comunidad.
La situación de desconfianza en Ecatepec se explica porque el 60% de su población tiene que trasladarse a otros sitios para trabajar o estudiar lo cual no permite que exista convivencia entre vecinos. Aunque Torreón y Ahome tienen violencia constante en sus comunidades, tienen una mayor confianza entre vecinos, con otras comunidades y las fuerzas armadas, situación que los mantiene cercanos con las instituciones.
El 57% de la población de Torreón confía en el Ejército y el 65% en la Marina, mientras que en Ahome es el 39 y 51%, respectivamente. En Cuautla y Cuernavaca existe alta desconfianza hacia las instituciones, principalmente a los órganos electorales, pero tiene alta participación ciudadana.
Por su parte, Pachuca tiene los niveles de confianza entre vecinos y colaboración social más bajos y Ciudad del Carmen presenta los más bajos en cuanto a formación de capital social, pese a ser una zona petrolera