“México nunca será colonia”: el mensaje de Sheinbaum que marcó el Desfile Cívico- Militar del 16 de septiembre

16 de Septiembre de 2026

“México nunca será colonia”: el mensaje de Sheinbaum que marcó el Desfile Cívico- Militar del 16 de septiembre

En su discurso, la Independencia representa una convicción que, aseguró, ha acompañado al país durante más de dos siglos: la libertad se conquista y la soberanía se defiende.

Sheinbaum Ceremonia 216 aniversario Independencia México

Claudia Sheinbaum, presidenta de México, realizó el pase de revista a las tropas militares previo al inicio de la ceremonia con motivo del desfile conmemorativo al 216 aniversario del la Independencia de México.

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Galo Cañas Rodríguez

Presidenta Claudia Sheinbaum realizó el pase de revista a las tropas militares previo al inicio de la ceremonia con motivo del desfile conmemorativo al 216 aniversario del la Independencia de México.
Foto: Galo Cañas Rodríguez

“México no se doblega, no se arrodilla y nunca se vende”. Con esa frase, Claudia Sheinbaum condensó el mensaje que quiso colocar en el centro de la conmemoración del 216 aniversario del inicio de la Independencia de México.

Durante su intervención, la presidenta no se limitó a recordar el levantamiento encabezado por Miguel Hidalgo. Utilizó la fecha para hablar de una idea que, en su discurso, atraviesa buena parte de la historia nacional: la defensa de la soberanía como una tarea que no termina con la consumación de la Independencia.

“México no será nunca colonia ni protectorado de nadie”, afirmó.

La frase apareció después de que la mandataria pasara revista a las tropas que participaron en la conmemoración y marcó el tono de una intervención centrada en la relación entre independencia, soberanía, memoria histórica y justicia social.

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“México no se doblega”: por qué Sheinbaum puso la soberanía en el centro

Para Sheinbaum, recordar el 16 de septiembre significa algo más que volver sobre una fecha de 1810.

En su discurso, la Independencia representa una convicción que, aseguró, ha acompañado al país durante más de dos siglos: la libertad se conquista y la soberanía se defiende.

De ahí que insistiera en que México debe mantener “la frente en alto” y dejar claro que no aceptará convertirse nuevamente en colonia o protectorado.

“México no se doblega, no se arrodilla y México nunca se vende”.La presidenta vinculó esa idea con una responsabilidad que, dijo, no corresponde solamente a quienes protagonizaron las luchas del pasado. También involucra a las generaciones actuales y futuras.

La tarea, según planteó, consiste en honrar las vidas que se perdieron durante las luchas históricas, defender la patria y convertir en realidad la justicia social por la que distintas generaciones combatieron.

Hidalgo aparece como símbolo de una Independencia desde abajo

Uno de los elementos que Sheinbaum quiso destacar fue quiénes participaron en el origen del movimiento independentista.

Su lectura coloca a Miguel Hidalgo en un lugar particular. Mientras señaló que otros movimientos independentistas de América Latina fueron encabezados por militares criollos, describió el caso mexicano como una rebelión encabezada por un sacerdote cercano a la población.

Por eso presentó a Hidalgo no solamente como una figura histórica, sino como el dirigente de un movimiento con una fuerte participación popular.

Sheinbaum sostuvo que existen quienes han intentado restarle importancia a su heroísmo y a su visión. En su interpretación, el motivo de fondo sería que Hidalgo llamó a la población a participar directamente en una rebelión contra el poder.

Así, la referencia al llamado “padre de la patria” sirvió para explicar una de las ideas que atravesaron el discurso presidencial: la Independencia mexicana, en su origen, fue presentada como una causa popular.

Antes de 1810 también hubo resistencia: el papel que Sheinbaum atribuyó a los pueblos indígenas

La presidenta llevó la explicación todavía más atrás.

Antes de hablar del levantamiento de 1810, destacó la resistencia de los pueblos indígenas durante los tres siglos de dominio colonial.

De acuerdo con su discurso, esa resistencia se expresó en la defensa de la lengua, la cultura, las formas de vida y las propias formas de organización.

Para Sheinbaum, ese antecedente forma parte de la explicación de por qué la Independencia mexicana tuvo una característica particular.

La historia que planteó no comienza, por tanto, en la madrugada del 16 de septiembre. La presentó como un proceso de resistencia que desembocó en una lucha abierta contra el orden colonial.

Sheinbaum Ceremonia 216 aniversario Independencia México
Raúl Bolaños Cúe, presidente de la Cámara de Diputados, Ricardo Trevilla Trejo, secretario de la Defensa Nacional, Claudia Sheinbaum Pardo, presidenta de México, Jesús María Tarriba, esposo de la presidenta, y Raymundo Pedro Morales, secretario de Marina, durante el inicio de la ceremonia con motivo del desfile conmemorativo al 216 aniversario del la Independencia de México. / Galo Cañas Rodríguez

El otro episodio que volvió al discurso de Sheinbaum: Maximiliano y los dos proyectos de nación

La referencia a la Independencia llevó también a Sheinbaum hacia otro momento de la historia mexicana: el enfrentamiento entre proyectos políticos durante el siglo XIX.

La presidenta pidió mantener viva esa memoria porque, en su interpretación, la disputa sobre qué país construir no terminó con la Independencia.

Identificó dos grandes proyectos.

Uno correspondía a los sectores conservadores, centralistas y monárquicos. Sheinbaum recordó que estos sectores llegaron a respaldar la intervención extranjera y la instauración del imperio de Maximiliano de Habsburgo.

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El otro proyecto estaba relacionado con las ideas liberales y republicanas, además de la búsqueda de justicia social.

La mandataria presentó este segundo proceso como una lucha en la que hubo quienes prefirieron entregar la vida antes que renunciar a sus principios.

La referencia a Maximiliano no apareció como un episodio aislado: dentro del discurso funcionó como parte de la explicación de lo que Sheinbaum considera una constante de la historia mexicana, la disputa por la soberanía y por el rumbo de la nación.

“La memoria es el alma de los pueblos libres”

Para Sheinbaum, recordar esos episodios tiene una utilidad que va más allá de la conmemoración.

“La memoria es el alma de los pueblos libres”, sostuvo al referirse a los conflictos que marcaron al país durante el siglo XIX y que, desde su perspectiva, siguen teniendo significado en el presente.

Por eso recuperó nuevamente a quienes acompañaron a Hidalgo y Morelos.

La presidenta habló del orgullo de un pueblo que ha buscado tomar en sus propias manos su destino, una idea que conectó directamente con su llamado a defender la soberanía.

En esa lógica, los héroes de la Independencia no solamente pertenecen al pasado: representan un ejemplo sobre cómo entiende la mandataria la relación entre pueblo, libertad y destino nacional.

Sheinbaum Ceremonia 216 aniversario Independencia México
Claudia Sheinbaum Pardo, presidenta de México, realizó el pase de revista a las tropas militares previo al inicio de la ceremonia con motivo del desfile conmemorativo al 216 aniversario del la Independencia de México. / Galo Cañas Rodríguez

Del recuerdo histórico a una responsabilidad actual

La parte final del discurso regresó al presente.

Sheinbaum afirmó que cada generación tiene la obligación de hacerse cargo de aquello que otras generaciones construyeron y defendieron.

Eso implica, según sus palabras, honrar lo que costó vidas, proteger la soberanía y trabajar por la justicia social.

La presidenta también sostuvo que México no puede explicarse sin su pueblo y sin su lucha constante por la independencia.

Su interpretación del 16 de septiembre quedó resumida en una idea: aquella madrugada de 1810 dejó una convicción que continúa acompañando al país.

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La libertad se conquista, la soberanía se defiende y una patria justa y digna se construye todos los días.

Y sobre esa lectura histórica colocó la frase que terminó por definir su intervención:

“México no será nunca colonia ni protectorado de nadie. México no se doblega, no se arrodilla y México nunca se vende”.

Sheinbaum Ceremonia 216 aniversario Independencia México
Ricardo Trevilla Trejo, secretario de la Defensa Nacional, Jesús María Tarriba, esposo de la presidenta, y Claudia Sheinbaum Pardo, presidenta de México, previo al inicio de la ceremonia con motivo del desfile conmemorativo al 216 aniversario del la Independencia de México. / Foto: Galo Cañas Rodríguez