SAT advierte sobre sanciones al usar tarjetas de Liverpool o Coppel: esto es lo que NO debes hacer

9 de Septiembre de 2026

SAT advierte sobre sanciones al usar tarjetas de Liverpool o Coppel: esto es lo que NO debes hacer

Conoce las situaciones que debes evitar para que las autoridades fiscales no te multen por el uso de este tipo de tarjetas departamentales

SAT tarjetas departamentales.jpg

El SAT mantiene vigilancia sobre el manejo de tarjetas departamentales

/

Cuartoscuro / befunky

El SAT mantiene vigilancia sobre el manejo de tarjetas departamentales
Cuartoscuro / befunky

Una de las principales dudas de los contribuyentes es si el Servicio de Administración Tributaria (SAT) mantiene facultades para revisar si los gastos realizados por las personas físicas son congruentes con los ingresos que reportan ante la autoridad fiscal, incluidas las compras que se hacen con tarjetas como las de Liverpool y Coppel. La respuesta es sí. Esto es lo que debes saber.

LEE TAMBIÉN: SAT: Qué gastos escolares son deducibles en 2026 y requisitos del CFDI para que sirva para la Declaración Anual

Esta revisión también contempla las erogaciones efectuadas mediante tarjetas de crédito, por lo que los consumidores deben conservar documentación que permita acreditar el origen de los recursos cuando exista una diferencia entre sus ingresos y sus gastos.

La medida puede involucrar a quienes utilizan créditos ofrecidos por establecimientos comerciales, como las tarjetas departamentales de Liverpool o Coppel, especialmente cuando los consumos forman parte de un nivel de gasto que supera de manera importante los ingresos declarados.

¿Qué revisa el SAT en el uso de tarjetas departamentales?

Es importante precisar que utilizar una tarjeta departamental no constituye por sí mismo una infracción fiscal ni significa que el SAT vaya a imponer automáticamente una multa. La legislación contempla un procedimiento específico para determinar una posible discrepancia fiscal.

El artículo 91 de la Ley del Impuesto sobre la Renta (LISR) establece que una persona física puede quedar sujeta a un procedimiento de discrepancia fiscal cuando sus erogaciones durante un año sean mayores que los ingresos que declaró o que legalmente debió declarar.

SAT.png
Imagen de una de las sedes del SAT en la CDMX / Cuartoscuro

La norma considera dentro de esas erogaciones los gastos, adquisiciones de bienes, depósitos en cuentas bancarias, inversiones financieras y consumos realizados mediante tarjetas de crédito.

Por ello, el punto central no consiste en que una persona tenga una tarjeta de crédito bancaria o departamental, sino en que exista una diferencia que la autoridad pueda identificar entre los recursos que declara y el nivel de gastos que realiza.

Si una persona reporta ingresos anuales determinados y durante el mismo periodo registra gastos considerablemente superiores, el SAT puede solicitar información para conocer de dónde provinieron los recursos utilizados para cubrir esas erogaciones.

¿Prestar una tarjeta departamental puede generar problemas con el SAT?

Uno de los aspectos que conviene considerar es el uso de una tarjeta por parte de terceros. Si el titular permite que un familiar o conocido utilice su línea de crédito, las operaciones pueden quedar asociadas al titular de la cuenta.

Esto no significa que automáticamente exista una irregularidad fiscal. No obstante, ante un procedimiento de discrepancia, el contribuyente debe contar con elementos que permitan explicar el origen de los recursos utilizados para cubrir los gastos detectados.

TE INTERESA: ¿Te pueden multar por no activar el Buzón Tributario? SAT puede cobrar hasta 11 mil 540 pesos

La legislación fiscal señala que, una vez notificada la discrepancia, el contribuyente dispone de 20 días para informar por escrito a la autoridad sobre el origen de los recursos y presentar las pruebas que considere pertinentes.

Entre los documentos que pueden resultar relevantes se encuentran aquellos que permitan acreditar que los recursos no representan ingresos gravados, dependiendo de las circunstancias particulares de cada caso.

¿El SAT puede considerar esos gastos como ingresos?

Sí, pero únicamente dentro del procedimiento previsto por la legislación y cuando se actualicen los supuestos correspondientes.

El artículo 91 establece que, si la autoridad acredita una discrepancia y el contribuyente no logra aclarar las erogaciones detectadas, estas pueden presumirse como ingresos gravados. En ese escenario, el SAT puede determinar los ingresos omitidos y calcular el impuesto correspondiente conforme a la legislación vigente.

Contribuyente.png
El SAT vigila el uso de tarjetas departamentales / Especial

Por esta razón, una diferencia entre ingresos declarados y gastos realizados no debe interpretarse automáticamente como evasión fiscal. El contribuyente tiene derecho a proporcionar información y documentación para demostrar el origen de los recursos.

¿Qué recomienda considerar al usar una tarjeta de Coppel o Liverpool?

Las personas que utilizan tarjetas departamentales pueden reducir riesgos si mantienen un registro ordenado de sus ingresos, gastos y obligaciones fiscales.

También resulta conveniente conservar contratos, estados de cuenta, comprobantes de pago y demás documentos relacionados con operaciones relevantes, particularmente cuando los gastos son elevados o cuando otra persona utiliza una línea de crédito a nombre del titular.

PUEDES LEER: Hacienda va contra empresa ligada a amigo de Andy López Beltrán por huachicol fiscal de 834 mdp

En caso de recibir una notificación del SAT por una posible discrepancia fiscal, el contribuyente debe revisar cuidadosamente la información señalada por la autoridad y presentar las pruebas correspondientes dentro de los plazos establecidos.

El propio SAT reconoce el derecho de los contribuyentes a corregir su situación fiscal y aportar documentos o comprobantes durante un procedimiento de revisión, cuando estos permitan aclarar las diferencias detectadas.

De esta forma, el principal aspecto a considerar no es simplemente tener o utilizar una tarjeta departamental, como la de Liverpool o Coppel, sino poder acreditar el origen de los recursos cuando los gastos registrados sean superiores a los ingresos declarados y la autoridad fiscal inicie formalmente un procedimiento de discrepancia.