"Un embajador no debe tener actitud injerencista": Sheinbaum critica declaraciones de Ronald Johnson

1 de Mayo de 2026

“Un embajador no debe tener actitud injerencista": Sheinbaum critica declaraciones de Ronald Johnson

La presidenta Claudia Sheinbaum cuestionó la actitud del embajador estadounidense en México, Ronald Johnson.

Ronald Johnson embajador de estados unidos

En medio de la polémica tras las acusaciones Estados Unidos contra diez políticos mexicanos, la presidenta Sheinbaum cuestionó la actitud del embajador Ronald Johnson.

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Foto compuesta: Cuartoscuro/ @USAmbMex

En medio de la polémica tras las acusaciones del Departamento de Justicia de Estados Unidos contra diez políticos y exfuncionarios mexicanos, la presidenta Claudia Sheinbaum cuestionó la actitud del embajador estadounidense en México, Ronald Johnson. Durante la mañanera de este jueves 30 de abril de 2026, Sheinbaum calificó sus declaraciones como “desafortunadas” y defendió la soberanía nacional.

La presidenta enfatizó que un embajador en México, independientemente del país que represente, “no puede tener una actitud injerencista”. También retomó pasajes de las memorias del expresidente Miguel de la Madrid para advertir sobre los riesgos de las intervenciones diplomáticas.

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¿Qué dijo el embajador Ronald Johnson que generó la respuesta de Sheinbaum?

El fin de semana pasado, durante un acto en Los Mochis, Sinaloa, el embajador Ronald Johnson, representante de la administración de Donald Trump en México, hizo varias declaraciones que generaron incomodidad en el gobierno mexicano. Johnson es exmilitar y exagente de la CIA.

  • Sus afirmaciones incluyeron:
    • Que su gobierno podría procesar a funcionarios mexicanos sospechosos de vínculos con organizaciones del crimen organizado.
    • Que la corrupción gubernamental representa un obstáculo directo para el desarrollo económico de México.
    • Que el T-MEC (pacto comercial trilateral entre México, Estados Unidos y Canadá) incluye compromisos específicos en materia de combate a estos delitos.

Al ser cuestionada sobre si consideraba estas afirmaciones como una injerencia, Sheinbaum respondió: “Que cada quien lo califique. Pero toman una relevancia distinta esas declaraciones que hizo en Sinaloa frente a lo que pasó el día de ayer”, en referencia a las acusaciones formales del Departamento de Justicia.

Sheinbaum ojo
Al ser cuestionada, Sheinbaum respondió: “Que cada quien lo califique”. / Foto: Cuartoscuro- Mario Jasso

Sheinbaum critica a Ronald Johnson: “Declaraciones desafortunadas”

Sheinbaum evaluó las afirmaciones del representante de Estados Unidos en México y fue clara: “Viéndolo a la distancia, hoy por lo menos podemos decir que son declaraciones desafortunadas”. La presidenta no entró en detalles sobre por qué las consideró así, pero las enmarcó en el contexto de las acusaciones del Departamento de Justicia dadas a conocer un día antes.

La mandataria enfatizó que un embajador en México, independientemente del país de origen (mencionó explícitamente a Estados Unidos, Francia, Ucrania, Irán, Cuba y Argentina), “no puede ser, no puede tener una actitud injerencista”. Y repitió la frase para darle énfasis: “Un embajador no puede ser, no puede tener una actitud injerencista”.

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La lección histórica de Miguel de la Madrid sobre injerencia diplomática

Sheinbaum pidió a su equipo proyectar en la pantalla del salón Tesorería de Palacio Nacional un fragmento de las memorias del expresidente Miguel de la Madrid (1982-1988). El pasaje seleccionado se refería al asesinato en México del agente de la DEA, Enrique Camarena, en 1985, y a la actitud que Washington y su entonces embajador John Gavin tuvieron en ese momento.

De la Madrid, en sus memorias, alertó sobre la actitud injerencista de Estados Unidos. Sheinbaum utilizó este ejemplo histórico para contextualizar las declaraciones actuales del embajador Johnson. La presidenta buscó mostrar que México ya ha enfrentado situaciones similares en el pasado y que la defensa de la soberanía no es nueva.

Para reforzar su punto, la presidenta pidió a su equipo que proyectara en la pantalla del salón Tesorería de Palacio Nacional un fragmento de las memorias del expresidente Miguel de la Madrid (1982-1988). El pasaje seleccionado hablaba de un episodio clave en la relación bilateral.

En 1985, el agente de la DEA Enrique Camarena fue asesinado en México. De la Madrid escribió en sus memorias que Washington y su entonces embajador, John Gavin, tuvieron una actitud injerencista frente a ese caso. Sheinbaum utilizó este ejemplo histórico para mostrar que México ya ha enfrentado este tipo de presiones diplomáticas antes. Su mensaje implícito fue que la actitud del embajador Johnson no es nueva, pero tampoco es aceptable.

Embajador de Estados Unidos Ronald D. Johnson
La presidenta citó al expresidente Miguel de la Madrid (1982-1988) cuando criticó al embajador de su época. / Redes

El contexto de las acusaciones contra Rocha Moya y la defensa de la soberanía

Las declaraciones de Sheinbaum sobre el embajador Johnson no fueron aisladas. Ocurrieron en medio de una crisis diplomática. Un día antes, el Departamento de Justicia de Estados Unidos había acusado formalmente al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha, a un senador de Morena y a otros funcionarios locales por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa.

Sobre ese tema, la presidenta también se pronunció. Dijo que “no vamos a cubrir a nadie que haya cometido un delito” y que la FGR investigará si hay pruebas. Pero advirtió que “si no existen pruebas claras, es evidente que el objetivo de estas imputaciones es político”. Y cerró: “Bajo ningún motivo vamos a permitir la intromisión o injerencia de un gobierno extranjero”.

Esa última frase conecta directamente con su crítica al embajador Johnson. Para Sheinbaum, las declaraciones del diplomático en Sinaloa no fueron un comentario aislado, sino parte de una misma actitud de presión extranjera.

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Sheinbaum defendió la soberanía de México y pidió a Estados Unidos respeto mutuo

Sheinbaum concluyó su intervención con un mensaje sobre el tipo de relación que México busca con otras naciones, especialmente con Estados Unidos.

  • La presidenta declaró textualmente:

“Es muy importante el respeto mutuo, nosotros hemos sido muy respetuosos, además nuestro interés… queremos una relación de respeto, de colaboración y de entendimiento; pero tiene que ser muy claro el respeto. México debe ser respetado por todas las naciones del mundo.”

  • Y añadió:

“Siempre el papel de los embajadores tiene que ser una relación de respeto mutuo. Hasta ahí, tampoco nuestro objetivo será nunca establecer malas relaciones con el gobierno de Estados Unidos ni con sus embajadores, pero a la Presidenta le corresponde garantizar el respeto y la soberanía de México y el cumplimiento de las leyes.”

La jefa del Ejecutivo insistió en la relevancia de la defensa de la soberanía nacional en medio de la polémica tras las acusaciones del Departamento de Justicia estadounidense contra diez políticos y exfuncionarios mexicanos, entre ellos el gobernador en funciones de Sinaloa, Rubén Rocha. Su mensaje fue claro: México no permitirá intromisiones, pero tampoco buscará confrontaciones. El equilibrio está en el respeto mutuo.

La presidenta Claudia Sheinbaum calificó como “declaraciones desafortunadas” las del embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, quien había señalado que su gobierno podría procesar a funcionarios mexicanos por vínculos con el crimen organizado. Sheinbaum enfatizó que un embajador “no puede tener una actitud injerencista” y retomó pasajes de las memorias del expresidente Miguel de la Madrid sobre la injerencia de Washington en 1985. La mandataria defendió la soberanía nacional y llamó al respeto mutuo, sin buscar malas relaciones con Estados Unidos.