Venezuela: ¿Qué pasó con el equipo de seguridad de Nicolás Maduro durante su captura? Esto dijo el ministro Vladimir Padrino
El ministro Vladimir Padrino López, en su calidad de jefe de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), ofreció la narrativa oficial del gobierno venezolano sobre el secuestro de Maduro.
La captura del presidente venezolano Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses el 3 de enero de 2026 ha generado numerosas interrogantes sobre el desarrollo de la operación, especialmente en torno a la reacción de su protección personal. Según la versión oficial del gobierno venezolano, el evento no fue una detención legal, sino un acto de fuerza que involucró una resistencia armada. La incertidumbre sobre el destino del equipo de seguridad presidencial se ha convertido en un punto central de la controversia y la narrativa de ambos lados del conflicto.
El ministro de Defensa de Venezuela, Vladimir Padrino López, ha sido la fuente principal de información para la versión venezolana de los hechos. En un comunicado oficial leído ante los medios y transmitido por la televisión estatal VTV, Padrino calificó la acción como un “cobarde secuestro”. Su declaración proporcionó el primer relato detallado sobre el destino de la guardia presidencial, afirmando que la captura de Maduro ocurrió “luego de asesinar a sangre fría a gran parte de su equipo de seguridad”. Esta acusación grave establece la postura de Caracas sobre la naturaleza de la operación.
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El ministro Vladimir Padrino López, en su calidad de jefe de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), ofreció la narrativa oficial del gobierno venezolano. En su intervención televisada, no solo se limitó a denunciar el acto, sino que contextualizó la respuesta institucional. Padrino afirmó que Nicolás Maduro sigue siendo el “presidente constitucional” y el “auténtico y genuino líder constitucional de todos los venezolanos”, expresando el pleno respaldo de las FANB al “estado de conmoción exterior” declarado.
Su relato clave fue que las fuerzas estadounidenses eliminaron a una parte significativa del dispositivo de seguridad cercana a Maduro para lograr su objetivo. Esta declaración busca fundamentar la caracterización de “secuestro” y presentar a Maduro como una víctima de un acto ilegal y violento, en lugar de un objetivo de una operación de justicia.
El contexto del operativo “Resolución Absoluta” y su ejecución
La operación que resultó en la captura de Maduro, identificada bajo el nombre “Resolución Absoluta”, fue un evento militar de alta complejidad. Reportes indican que incluyó ataques coordinados en distintos puntos de Caracas, lo que sugiere una acción diseñada para neutralizar capacidades de defensa y comando. La afirmación de Padrino sobre la neutralización de la guardia presidencial se enmarca dentro de esta lógica operativa militar.
Las fuerzas de operaciones especiales estadounidenses, para acceder a una figura de alto perfil fuertemente custodiada, típicamente priorizan la sorpresa táctica y la superioridad de fuego inmediata para anular cualquier resistencia.
El comunicado venezolano implica que el equipo de seguridad del presidente cumplió con su deber de enfrentar la incursión, resultando en un enfrentamiento letal. Hasta la fecha, el Departamento de Defensa de los Estados Unidos no ha emitido un parte detallado que confirme o niegue específicamente las bajas del equipo de seguridad venezolano, manteniendo un silencio operativo habitual en este tipo de misiones.
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La postura de Estados Unidos y la justificación de la acción
La administración del presidente Donald Trump ha justificado la captura en marcos legales y de política exterior distintos. Las autoridades estadounidenses presentaron a Maduro ante un tribunal en Nueva York para enfrentar cargos federales por narcotráfico, terrorismo y corrupción. El secretario de Estado, Marco Rubio, ofreció la visión política al declarar que Maduro “no era alguien con quien se pudiera trabajar” y que había roto todos los acuerdos previos. Rubio contrastó esta postura con una apertura hacia la nueva presidenta encargada, Delcy Rodríguez, afirmando que “es alguien con quien sí se puede negociar”.
Sobre el método de captura, el presidente Trump, en declaraciones posteriores al ser cuestionado sobre el premio FIFA de la Paz que recibió, se refirió al objetivo de “salvar vidas”, argumentando que su administración “está salvando muchas vidas”. Esta justificación global busca enmarcar la operación, independientemente de su desarrollo táctico, como una acción necesaria para la seguridad hemisférica y la lucha contra el crimen organizado transnacional.
Las declaraciones del ministro Padrino López proporcionan la única versión pública detallada sobre el destino del equipo de seguridad del presidente Maduro, caracterizándolo como una defensa que resultó en bajas fatales.
Esta narrativa es fundamental para la posición venezolana, al enfatizar la ilegalidad de la acción bajo su perspectiva y movilizar el apoyo institucional y posiblemente popular. La falta de un desglose operativo por parte de Estados Unidos deja la versión de Padrino sin una refutación pública punto por punto, aunque implícitamente es rechazada por el marco legal de extradición y enjuiciamiento que Washington aplica. DJ