475 años de la UNAM: en donde nuestra historia es futuro

24 de Septiembre de 2026

475 años de la UNAM: en donde nuestra historia es futuro

Marco Antonio Zeind.jpeg

Marco Antonio Zeind.

/

EjeCentral

A pocos días de la conmemoración de la fundación hace 475 años de la Universidad de México, es un buen momento para resaltar la importancia de este suceso y de nuestra institución, así como algunos de los retos de su porvenir y el de nuestro país.

A lo largo de su historia, nuestra hoy Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) ha sorteado muchos obstáculos que, invariablemente, han desembocado en verdaderos hitos que han marcado a la propia UNAM y al Estado mexicano. Desde su creación en 1551, hasta su ascenso a convertirse en una institución de carácter nacional o el otorgamiento de su autonomía durante plena primera parte del Siglo XX, nuestra alma mater se ha desarrollado y ha cumplido con fungir como guía para otras muchas instituciones de educación superior, contribuyendo de manera paralela al desarrollo nacional, al fortalecimiento de la democracia y a la promoción de los derechos humanos.

La UNAM efectivamente es una institución educativa y mucho más, se trata de uno de los espacios públicos más importantes de la nación en donde se delibera con libertad y en donde se formulan las respuestas a la gran cantidad de preguntas que puede hacerse un país. Es, en definitiva, el hogar de muchos a quienes nos ha recibido con los brazos abiertos y, simultáneamente, nos ha abierto las puertas del mundo.

Elementos como la libertad académica, el pluralismo, la democracia y la excelencia, han forjado a una institución que, siendo fundamental para el Estado mexicano, también es tomada como paradigma en otras latitudes en donde se le reconoce como el extraordinario espacio que es.

Siguiendo las palabras pronunciadas por nuestro rector, el Dr. Leonardo Lomelí Vanegas, “la UNAM ha sabido enfrentar adversidades” y sin duda en todo momento las ha logrado superar. Este tipo de complejidades son, desde luego, una parte inevitable de instituciones de la magnitud de la UNAM, por lo que la resiliencia que ha demostrado sistemáticamente nuestra institución es prueba fehaciente de su potencia y fundamento claro de la confianza pública de la que ha gozado y seguirá gozando.

Buena parte de lo anterior se debe a la autonomía con que cuenta, pues siendo este su principal atributo, es aquel que ha permitido que la libertad académica se encuentre debidamente resguardada y que, la enorme comunidad que es parte de la UNAM cuente con un margen extraordinario en el ejercicio de sus labores académicas cotidianas. Para ello ha sido muy relevante que el ejercicio de dicha autonomía se haya realizado con absoluta responsabilidad.

A 475 años de creada, la UNAM sigue rigiéndose como el paradigma de la educación superior de altísima calidad en nuestro país, así como ejemplo a seguir de otras muy importantes instituciones de educación superior que también han contribuido de manera decidida al desarrollo regional y nacional.

Conmemorar el 475 aniversario de la Universidad Nacional conlleva reconocer un legado único de nuestro país para el mundo, por lo que honrar su historia es creer en el futuro de la UNAM y, con ello, de México entero.