En la gran batalla, a veces soterrada y otras no tanto, por el dominio mundial y control de la Inteligencia Artificial (IA), todos los días aparecen novedades. En el curso de este mes se ha desarrollado en la República Popular China una reunión muy importante que ha derivado en la creación de una organización a nivel mundial sobre la IA.
Todos los años desde 2018, cuando se celebró la primera reunión denominada en español Conferencia Mundial de Inteligencia Artificial (WAIC, por sus siglas en inglés), la ONUDI, de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), participó como socio institucional y ha seguido asistiendo. Al año siguiente, en 2019, participaron Elon Musk y el millonario chino, Jack Ma, supuestamente el más rico del país, fundador de la empresa Alibaba, con una fortuna de 30 mil millones de dólares y que al año siguiente de la conferencia fue defenestrado por el gobierno chino por haber criticado su sistema financiero; pasó varios años en la obscuridad, sin saberse de él y ahora se dedica a la filantropía. Año con año en dichas reuniones se han tratado temas diferentes relacionados con la IA.
En la conferencia de este año hubo ingredientes adicionales que, como son los chinos, anunciaron el año anterior por boca del primer ministro Li Qiang, al proponer la creación de una organización internacional para la cooperación, el desarrollo y la gobernanza de la IA. El dato es importante porque en diciembre de ese mismo año, los estadounidenses anunciaron en Washington una reunión cumbre y la firma de un documento titulado Pax Silica como su propuesta para garantizar la seguridad de la IA y, sobre todo, la cadena de suministro.
Lo de Silica viene del silicio, componente fundamental de los chips y los circuitos electrónicos. Y, según los funcionarios, sería una garantía para asegurar, entre los que llamaron “socios de confianza”, la alineación de las políticas y en particular de las inversiones.
En esa ocasión firmaron como países miembros: Australia, Israel, Japón, Corea del Sur, Singapur, Reino Unido y Estados Unidos. Posteriormente se han unido 17 más, entre ellos, de nuestra región, Argentina, Chile, Costa Rica y El Salvador.
Volviendo a la reunión de 2026 en Shanghái, el presidente de la República Popular China, Xi Jinping, pronunció un discurso pidiendo una mayor participación de los países en desarrollo e hizo cuatro observaciones dedicadas fundamentalmente a la necesidad de que haya una apertura, fomentando el código abierto y la colaboración para que la IA sea segura y controlable, e insistiendo en la solidaridad y el multilateralismo.
Y como colofón propuso la creación de la Organización Mundial de Cooperación en IA (WAICO, por sus siglas en inglés), con 29 países como miembros; entre ellos, de América Latina y el Caribe, Brasil, Cuba, Venezuela y Nicaragua, y de otras partes del mundo, Rusia, Bielorrusia, Pakistán y Serbia, además de 10 países africanos y 12 países de Asia.
Xi Jinping calificó la reunión como un hito del Sur global para que haya una mayor gobernanza y no dejarla solo en manos de Estados Unidos y, sobre todo, de sus empresas privadas.
Además, avanzaron anunciando una iniciativa global de código abierto para un modelo meteorológico de IA, llamado Fenghe, con el cual van a permitir la predicción y la evaluación de riesgos.
Lo que estamos viendo es el enfrentamiento entre las dos potencias mundiales en uno de los principales temas del mundo, que es la Inteligencia Artificial y el control de las tierras raras.
El gobierno mexicano debería tener una posición ante esta situación de enfrentamiento porque, en última instancia, dependemos de las dos potencias para muchos insumos, y nuestra cercanía territorial con el imperio lo hace más difícil, y quedarnos únicamente viendo como simples espectadores, sin ninguna participación, tampoco es solución.