A pesar de que el partido Morena ha intentado, a través de varios de sus legisladores y funcionarios, acotar la participación de ministros de culto; a pesar de que ha propuesto y votado leyes en contra de valores que las Asociaciones Religiosas consideran fundamentales para las familias mexicanas; a pesar de que gobernadores morenistas toleran la agresión religiosa en contra de iglesias no católicas, el partido en el poder continúa teniendo un voto duro de parte de ministros de culto, representantes de iglesias y feligreses.
A la dirigencia de Morena llega quien más sabe sobre redes, operación de programas sociales, nichos de pobreza, bases de datos que incluyen a líderes locales, organizaciones populares, voto duro y liderazgos religiosos. La nueva líder de Morena aplicará nos sólo sus conocimientos gubernamentales sino las bases de datos y el modus operandi al servicio de las próximas elecciones en 17 estados y la renovación de la Cámara de Diputados, así como de unas 2 mil alcaldías en el país. Los contactos que levantó como secretaria del Bienestar serán ahora propiedad de Morena, como en los tiempos de Rosario Robles y Enrique Peña Nieto.
Ariadna, en su primer discurso como dirigente de Morena, exhortó a la militancia a seguir promoviendo “la revolución de las conciencias”, término que uso el ex presidente López Obrador en su mandato: “despertar (o revolución) de la conciencia”, para tratar de eliminar la corrupción, cosa que no se logró. Peor también para manipular la fe, la creencia de militantes y simpatizantes, a través de programas sociales y acercamientos con candidatos y ministros de culto.
La iglesia La Luz del Mundo ha sido una de las más beneficiadas por la 4T: desde hace más de 6 años sus líderes fueron acusados en dependencias gubernamentales que ocultaron y desatendieron las quejas. Lejos de ello, hizo caso omiso del asunto Joaquín Naasón, quien debió ser detenido en EU por graves delitos cometidos al amparo de una poderosa iglesia que ha sabido introducir a sus elementos en puestos claves.
El INE tiene en su lista nominal 99.5 millones de mexicanos. De ellos, 13 millones son evangélicos, el 35% de los cuales tienen ya comprometido su voto con algún partido (4.5 millones); existe también un 10% de abstencionismo dentro de ese gremio espiritual. Pero cálculos de las alianzas de pastores, encuestas internas, estimación de líderes denominacionales y opinión de expertos, Morena tiene al menos un 35% de voto duro para Morena en sus congregaciones.
“México Tiene Vida” -que encabeza el empresario regio Jaime Ochoa Hernández- cuenta con probabilidades de obtener el registro el próximo año, así como el Partido de Paz (o como se vaya a llamar) que pretende el diputado Hugo Eric Flores serán bien recibidos por el gobierno, toda vez que representa una colección de votos principalmente cristianos para bien de Morena.
PALABRA DE HONOR: Para celebrar el 250 aniversario de la firma de la Declaración de Independencia de Estados Unidos, se llevará a cabo el próximo mes un evento llamado “Rededicate 250: A National Jubilee Of Prayer, Praise & Thanksgiving” (Rededica 250: Un Jubileo Nacional de Oración, Alabanza y Acción de Gracias), ordenado por Donald Trump.