De otros vinos

30 de Julio de 2026

De otros vinos

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Alejandro Estivill

Esto del clima está afectando toda la escena agrícola y de producción alimentaria, y especialmente la geografía vitivinícola. La producción de vino se concentró siempre en una franja bendecida por tierras y clima, en países europeos o australes. Pero el incremento de las temperaturas disminuye su calidad y productividad, mientras otras regiones, anteriormente ajenas, adquieren un potencial significativo para el vino.

El cambio climático ya modificó el calendario de maduración de la uva, su química, y ha arrojado al sector a una bestial agenda de adaptación que obliga a niveles inéditos de innovación, selección y prácticas vanguardistas. Entre los países emergentes en esta revolución están Canadá, México y diversas naciones africanas que enfrentan igualmente la oportunidad, y los más importantes riesgos relacionados con disponibilidad de agua, variabilidad climática, inversión tecnológica y competencia internacional.

Son tiempos de remembranza homérica: la Odisea en los cines, la voz antigua que no dudaba en calificar de “divina” (θεῖον o theîon) la fermentación de la uva, aunque en esta versión de Christopher Nolan (2026), fascinante en tantos aspectos, nos quedamos con las ganas de ver al héroe emborrachar al Cíclope, comme il faut, con ese vino “fuerte” del sacerdote Marón.

Ahora se adelantan las fechas de vendimia y surgen complejidades como los niveles elevados de azúcar en menos tiempo: vinos más alcohólicos y de menor acidez. Las sequías, incendios y lluvias incrementan los riesgos y la necesidad de proteger mercados. La prevención motiva paralelamente que regiones anteriormente consideradas marginales inviten a los inversionistas internacionales del vino.

Esto va más allá de las 800 mil toneladas de uva que, por ejemplo, Chile exporta hacia el norte cada invierno. No se usa para vino, pero da certeza. Su producción de excelentes vinos es, asimismo, la base de exportaciones de contraestación que estabilizan la oferta. Las denominaciones de origen impiden usar esa uva para etiquetados tan estrictos como Bordeaux, Rioja o Barolo, pero despuntan como alternativa de consumo con estabilidad ante las crisis.

He podido conocer sobre vinos de Marruecos, Argelia, Etiopía, Kenia y Namibia. Sorpresas agradables. Son materia aparte de la posición sudafricana que, como el baluarte del continente, enfrenta los más apremiantes problemas por escasez de agua y aumento en las temperaturas.

Marruecos es caso evidente de un clima mediterráneo excelente que, ahora con más áreas cultivables, sabe que se le viene una presión inaudita sobre sus recursos hídricos. Etiopía y Kenia ya se benefician de lo que está ocurriendo en zonas de altitud notable. Aunque Etiopía aún no figura entre los grandes productores, su industria vitivinícola ha comenzado a obtener reconocimiento. En 2026, la bodega Castel Winery obtuvo dos Medallas de Oro en el prestigioso concurso francés Vinalies Internationales con los vinos Rift Valley Chenin Blanc y Castel Cuvée Prestige Chardonnay. Demostró el potencial del Valle del Rift como región vitivinícola africana.

Además de los temas de cooperación en cactus, agroindustria y verificación de café, resulta que el tema vitivinícola se abre con potencial para la cooperación de México con regiones de África. No resulta obvio mencionar que la industria del vino mexicano ha crecido bajo condiciones muy complejas: regiones de mayor altitud que están llamadas a usarse, pero con un calentamiento que puede afectar su productividad.

El reconocimiento internacional de los vinos mexicanos demuestra sus capacidades: recuerdo que, como diplomático y motivado por un joven del SEM, Sergio Rivadeneyra, que destacaba por su conocimiento de vinos, colocamos a México en sitio de honor con medallas en el entonces Salón de Vino de Montreal. En 2024, los vinos mexicanos obtuvieron 152 medallas en el Concours Mondial de Bruxelles, incluyendo 69 de oro. El vino Zeus 2020 recibió la Gran Medalla de Oro y el Trofeo Revelación México. En los Decanter World Wine Awards 2025, el Viñedo San Miguel obtuvo una Medalla de Oro con Blend Reserva 2019.

El gran desafío sigue siendo de imagen. Los concursos ayudan, pero en toda conversación diplomática, hay un menosprecio y conservadurismo preestablecidos que son difíciles de vencer. El embajador chileno, el argentino… difícilmente aceptan el hecho de que la industria vitivinícola de toda América empezó en México y que hay producción de la más alta calidad, aunque reducida. Los bajos volúmenes dificultan enormemente una presencia más constante. Pero el futuro está ahí.