Dos hipótesis sobre el récord de registros para votar por internet en la Ciudad de México

22 de Abril de 2026

Dos hipótesis sobre el récord de registros para votar por internet en la Ciudad de México

Dos hipótesis sobre el récord de registros para votar por internet en la Ciudad de México

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Cecilia Aída Hernández Cruz.

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EjeCentral

El próximo domingo 3 de mayo, en la Ciudad de México viviremos una nueva jornada de participación ciudadana. Ese día se elegirá a las personas que integrarán las Comisiones de Participación Comunitaria 2026 y también se podrá opinar en la Consulta de Presupuesto Participativo 2026 y 2027. Pero antes de esa fecha, entre el 20 y el 30 de abril, la ciudadanía que se registró previamente en el Sistema Electrónico por Internet podrá participar de forma anticipada y remota.

Lo primero que vale la pena destacar es una cifra histórica. En 2026 se recibieron 64 mil 960 registros para votar y opinar por internet. Se trata de casi tres veces más que los obtenidos en el ejercicio similar de 2023 (22,227). Si se compara con 2025, cuando hubo 16 mil 548 registros, el crecimiento también es muy significativo.

Detrás de este dato surgen al menos dos hipótesis que podrían explicar lo que está ocurriendo. La primera tiene que ver con el trabajo institucional de vinculación y difusión que se ha realizado en los últimos meses desde el IECM. Aunque todavía es pronto para afirmar una relación directa entre las acciones y el aumento en los registros, sí existen elementos para pensar que hubo impacto.

Desde distintas áreas del Instituto se impulsaron acciones sencillas, constantes y cercanas a la gente. Se enviaron comunicaciones a las alcaldías, dependencias del Gobierno de la Ciudad de México, instancias del Gobierno Federal con sede en la capital, organismos autónomos, sector privado, universidades y organizaciones de la sociedad civil. En todos los casos se solicitó apoyo para difundir la información entre su personal y, de ser posible, a través de redes sociales y canales institucionales.

A ello se suma la llamada Ruta de la boleta, una estrategia de acercamiento directo con la ciudadanía en espacios públicos para explicar la elección, la consulta y promover el registro en línea. Las direcciones distritales también realizaron sus propias acciones mediante perifoneo, presencia territorial y participación en esta ruta informativa. A esto se añadieron acciones en redes sociales, medios de comunicación y otras actividades enfocadas en la comunicación social.

La segunda hipótesis va más allá de la promoción institucional. Tiene que ver con algo más profundo y alentador. Nuestra joven democracia participativa se está consolidando y cada vez más personas encuentran en estos mecanismos una vía real para involucrarse en los asuntos públicos.

La ciudadanía capitalina empieza a reconocer que la democracia no se agota en las elecciones tradicionales. También vive en decisiones cotidianas, en la organización vecinal, en la posibilidad de elegir representantes comunitarios y en opinar sobre proyectos que mejoran colonias, barrios y pueblos.

Después de casi 15 años de Presupuesto Participativo y de seis años de una nueva Ley de Participación Ciudadana que dio origen, entre otras figuras, a las actuales COPACO, muchas personas en la ciudad han comenzado a identificar que existen herramientas concretas para incidir en su entorno.

Eso significa algo muy valioso. Cuando una persona participa, propone, opina o vota en su comunidad, la democracia deja de ser una idea abstracta y se convierte en experiencia cotidiana.

Por supuesto, todavía hay retos importantes. El principal es lograr que este récord de registros se traduzca en participación efectiva. Es decir, que quienes ya se registraron emitan su voto para elegir COPACO y expresen su opinión sobre los proyectos de Presupuesto Participativo durante la jornada anticipada del 20 al 30 de abril, o bien, que acudan a las Mesas Receptoras de Votación y Opinión el 3 de mayo.

También debemos seguir trabajando para que más personas conozcan estos mecanismos. La participación ciudadana se fortalece cuando la información llega de manera clara, sencilla y cercana. Y crece aún más cuando la ciudadanía comprueba que participar sí sirve y sí transforma su comunidad.

Las cifras de este año son una buena noticia. Muestran interés, confianza y disposición de la ciudadanía para involucrarse. Ahora toca convertir ese entusiasmo en votos, opiniones y decisiones colectivas que mejoren la vida en común.