Al Dr. Fernando Serrano Migallón,
Maestro Emérito de la Facultad de Derecho de la UNAM.
En la reciente conmemoración del 113 aniversario de la Marcha de la Lealtad, el discurso del General Secretario, Gral. Ricardo Trevilla Trejo, ofreció una perspectiva profundamente humanizada y responsable de las Fuerzas Armadas de México. Más allá de los protocolos militares, sus palabras resonaron con un sentido de pertenencia nacional y un compromiso inquebrantable con los valores que definen a nuestra patria.
El General Secretario no solo rindió homenaje a un evento histórico crucial, la Marcha de la Lealtad, sino que lo contextualizó dentro de un legado más amplio de patriotismo, solidaridad y valentía que ha forjado la identidad mexicana. Al evocar el sacrificio de jóvenes cadetes del Colegio Militar, subrayó la importancia de la lealtad no solo como una virtud militar, sino como un pilar fundamental para la permanencia y soberanía del Estado mexicano. Esta visión trasciende la mera defensa territorial para abarcar la protección de las instituciones y el bienestar de la sociedad.
Lo verdaderamente conmovedor del discurso fue la forma en que el General Secretario tejió la historia de México con los principios que guían a las Fuerzas Armadas. Al recordar gestas heroicas como la lucha por la independencia, la defensa ante intervenciones extranjeras y la Revolución Mexicana, demostró que la lealtad del pueblo de México ha sido, y sigue siendo, su mayor fortaleza. Esta narrativa conecta directamente al soldado con el ciudadano, recordándonos que la misión de las Fuerzas Armadas es, en esencia, la salvaguarda de la nación y de sus habitantes.
La llamada a la unidad, lanzada con claridad y convicción, es un testimonio de la visión responsable del General Secretario. Al invitar a la sociedad, al gobierno y a las Fuerzas Armadas a afrontar juntos las adversidades, se proyecta una imagen de colaboración y corresponsabilidad. No se trata de una institución aislada, sino de un brazo fundamental que trabaja en armonía con el resto de los mexicanos para asegurar el bienestar familiar y la seguridad nacional.
Las ratificaciones a la Presidenta de la República y al pueblo de México, de seguir caminando con valentía y lealtad, de honrar la bandera y defender los pilares de la seguridad nacional, son más que promesas; son la reafirmación de un compromiso profundo y humano. El discurso del General Secretario no solo honró el pasado, sino que inspiró un futuro donde la lealtad, la unidad y la responsabilidad sigan siendo los pilares de nuestra gran nación. La respuesta final, “Siempre leales”, encapsula la esencia de esta visión humanizada y el compromiso de las Fuerzas Armadas con el corazón de México.
@jlcamachov