Un informe de gobierno es también un ejercicio de comunicación. No se trata únicamente de presentar resultados, sino de explicar qué significan, cómo se relacionan entre sí y por qué deberían importar a la ciudadanía. En el cuarto informe de Julio Menchaca en Hidalgo, el mensaje central gira en torno a una idea: convertir las condiciones del estado en oportunidades para sus familias.
La presencia de Clara Brugada, Lorena Cuéllar y César Yáñez, junto con habitantes de las distintas regiones de Hidalgo, acompañó un informe que buscó mostrar respaldo político y social.
La reducción de la pobreza es uno de los datos que mejor resume esa narrativa. No es solamente una cifra para un discurso; es un indicador que permite hablar de bienestar y de la capacidad de las políticas públicas para modificar realidades.
La política social ocupa un lugar importante en el balance. En cuatro años se destinaron más de 12 mil millones de pesos a 154 programas. La comunicación de estos recursos debe ir acompañada de información sobre sus beneficiarios, resultados y mecanismos de evaluación. Para la ciudadanía, la dimensión de una inversión se entiende mejor cuando puede identificar su impacto.
El reto de la comunicación gubernamental es evitar que las cifras se conviertan en un fin en sí mismas. Un presupuesto mayor, una inversión histórica o una posición destacada en un indicador económico adquieren valor cuando pueden conectarse con experiencias concretas. Esa traducción es la que permite que un informe deje de ser únicamente un acto protocolario y se convierta en una conversación pública sobre los resultados de una administración.
Algo similar ocurre con la educación. El gobierno estatal reportó una inversión acumulada de 121 mil millones de pesos. Son acciones que pueden formar parte de un relato de igualdad de oportunidades, pero también requieren una explicación cercana: cómo contribuyen a la permanencia escolar, al aprendizaje y a las posibilidades de los jóvenes.
En materia financiera, el informe destacó una reducción de 42% de la deuda pública heredada y un crecimiento de 96% en los ingresos propios. Estos datos forman parte de un mensaje de orden y fortalecimiento de las finanzas estatales. Sin embargo, la comunicación de la responsabilidad fiscal debe ir más allá de los porcentajes: explicar qué permite hacer una mejor recaudación, cómo se utilizan los recursos y qué compromisos se pueden sostener en el tiempo.
La coordinación con el gobierno federal de Claudia Sheinbaum abre, además, una dimensión estratégica. Los seis megaproyectos anunciados para Hidalgo y el apoyo de 874 millones de pesos para 2 mil 185 familias afectadas por un fenómeno natural muestran la importancia de la relación entre los distintos niveles de gobierno.
Hidalgo tiene una oportunidad para construir un relato de desarrollo equilibrado, basado en su ubicación, sus capacidades productivas y la inversión social. Pero ese relato debe sostenerse con evidencia, transparencia y una explicación clara de lo que falta por hacer. La comunicación política más efectiva no es la que promete que todo está resuelto, sino la que permite entender qué se ha avanzado, cuáles son los desafíos y cómo se pueden alcanzar las metas.
Un informe de gobierno es una fotografía del camino recorrido, pero también una responsabilidad frente a la ciudadanía. En Hidalgo, el balance presentado por Julio Menchaca coloca en el centro una pregunta que debería acompañar cualquier ejercicio de rendición de cuentas: ¿cómo se convierten los resultados de una administración en oportunidades reales para las personas? La respuesta no está solamente en las cifras, sino en la capacidad de comunicarlas con claridad, cercanía y sentido público.
Más ojos sobre el AICM
El monitoreo en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), dirigido por el Almirante Juan José Padilla Olmos, se robusteció con la instalación de más de 3 mil cámaras de videovigilancia para detectar equipajes abandonados o movimientos inusuales dentro de las terminales. Aunado, en el último año más de 14 mil patrullajes y recorridos preventivos, así como operativos fueron realizados. En esta estrategia permanente para mantener la vigilancia y que suma a la Armada de México también participan seis empresas de seguridad privada, una de ella Serprosep S.A. de C.V.
Este esquema de seguridad responde a la dimensión de las operaciones del aeropuerto. El balance destacado por la presidenta Claudia Sheinbaum en su Segundo Informe de Gobierno, muestra resultados que incluyen el aseguramiento de poco más de 335 kilogramos de sustancias ilícitas, mil 233 municiones y seis armas de fuego, así como la retención de 264 especies exóticas y la detención de 29 personas puestas a disposición de la Fiscalía General de la República (FGR).
El Trolebús gana terreno
En su primer año, el Trolebús Chalco-Santa Martha registró 13 millones 434 mil 962 pasajeros. La cifra habla de una ruta que encontró demanda desde sus primeros meses y que hoy forma parte de los desplazamientos cotidianos entre el Oriente del Estado de México y la Ciudad de México. Sus 18.5 kilómetros conectan Chalco con la red de movilidad capitalina mediante 120 unidades eléctricas, mientras el proyecto contempla capacidad para atender hasta 230 mil usuarios diarios. La gobernadora Delfina Gómez Álvarez tiene que aprovechar esa capacidad y darle continuidad a una red que responda al crecimiento de la demanda. La movilidad para esta zona requiere infraestructura que no sólo conecte puntos, sino que tenga margen para atender más viajes y facilitar los enlaces con otros sistemas de transporte. La incorporación en octubre de las tres estaciones que faltan amplía esa posibilidad.