En México sería pecado mortal -además de una violación a varias leyes-, el que un ministro de culto fuera candidato al Senado de la República. La ley marca que si un representante religioso quiere candidatearse debe dejar su jerarquía eclesial al menos cinco años antes de la postulación.
En EU es diferente, el pastor metodista, Adam Hamilton, ganó las primarias demócratas para ser senador en el estado de Kansas. Su iglesia tiene aproximadamente 25 mil miembros, es la más grande a nivel nacional de la Iglesia Metodista Unida (UMC, por sus siglas en inglés) y en 2016 fue nombrado por Barack Obama como integrante del Consejo Asesor Presidencial sobre Asociaciones Basadas en la Fe y la Comunidad.
Sus opositores lo han acusado de usar los recursos de la iglesia para la campaña política que lleva a cabo, sin embargo, el ministro contrató un despacho legal para asesorarlo y presentar toda la documentación en tiempo y forma, demostrando públicamente que todo lo ha hecho conforme a la ley en EU.
Los feligreses del pastor Hamilton han patrocinado campañas políticas desde hace varios años que incluyen citas bíblicas y en esta ocasión usarán el eslogan “ámense unos a otros” que estará plasmada en utilitarios como camisetas, banderines, gorras y carteles que ya se distribuyen en zonas estratégicas, lo cual también está prohibido por leyes mexicanas.
Según el Pew Research Center (Centro de Investigación Pew), en Kansas existen más de 4 mil 500 centros de culto y al menos el 30% de la población en este estado se identifica con las iglesias protestantes, cristianas y evangélicas, lo cual le podría traer un buen número de votos al pastor, sobre todo por su popularidad y solvencia moral. Sin embargo, también hay otros contrincantes de presencia política que han venido ganando simpatía como Michel Soetaert, quien se identifica como “el primer candidato gay al Senado”.
La Iglesia Metodista en EU no prohíbe a sus ministros postularse como candidatos a cargos de elección popular, como otras congregaciones cristianas. Dentro del credo wesleyano (John Wesley inició el movimiento en Londres allá por 1738) existen parámetros que permiten a sus ministros un pensamiento más liberal y apegado a las vivencias sociales en su entorno.
En EU, al igual que en nuestro país, está prohibido que las iglesias respalden y se opongan a algún candidato, ni destinar fondos para apoyar a partidos, aunque sí pueden reunirse con los aspirantes y prestar sus instalaciones para habilitarlos como casillas electorales cuestiones que también están vetadas en México.
Aquí, ministros de culto han planteado que la Ley de Asociaciones Religiosas y la Constitución deben ser actualizadas, permitiendo a los líderes espirituales participar en política, pero no han tenido eco sus sugerencias.
PALABRA DE HONOR: Por cierto, el Partido Somos México anunció que tendrá candidaturas ciudadanas en el 2027, por lo que no descartan reunirse con algunos representantes de culto para intercambiar nombres.