En Campeche, la crisis ya no es un rumor ni una lectura opositora: es una realidad que se enciende, o más bien, se apaga, en los propios edificios públicos. La falta de recursos ha llegado a un punto tan crítico que el gobierno enfrenta dificultades incluso para cubrir servicios básicos como la electricidad. No es una metáfora política: es una señal de la mala gestión del gobierno del estado.
La administración encabezada por Layda Sansores enfrenta una crisis de liquidez que ya impacta la operación básica del estado. La propia mandataria lo dijo sin rodeos: “no tenemos un peso de liquidez” y admitió que podrían incluso paralizar oficinas públicas ante la falta de recursos. En paralelo, ha señalado recortes federales presupuestales superiores a 4 mil millones de pesos como origen del problema.
El problema de fondo en Campeche es la mala gestión del gobierno que ha llevado al estado a una profunda crisis de liquidez, evidenciando la fragilidad financiera de su administración. Durante meses, el discurso oficial intentó contener la narrativa, pero los hechos ya rebasan cualquier control mediático: retrasos en pagos, ajustes de última hora y una tensión cada vez más visible en la operación gubernamental.
Layda Sansores ha ocupado cargos clave por años. Y lo que deja su paso es polémica tras polémica. Nació en Campeche en 1945; tiene más de 3 décadas en la vida pública: ha sido diputada federal, senadora en dos periodos y alcaldesa de Álvaro Obregón antes de llegar a la gubernatura en 2021, cargo que concluirá en 2027.
Lejos de ser un liderazgo que unifique, su administración ha evidenciado divisiones internas en Morena, donde distintos perfiles han tomado distancia de su forma de gobernar, reflejando un desgaste político que ya no solo viene de la oposición, sino también desde dentro de su propio partido.
10 de los 16 diputados locales de Morena en Campeche rompieron con la gobernadora, acusándola de represión y de intentar imponer la aprobación de un crédito por 1,000 millones de pesos, aunque afirma construir unidad.
La gobernadora de Campeche, Layda Sansores San Román (Morena), ha protagonizado enfrentamientos con periodistas y medios de comunicación, destacando el caso de Jorge Luis González Valdez, exdirector del diario Tribuna de Campeche, a quien denunció, logrando su vinculación a proceso en junio de 2025 por presunta incitación al odio y a la violencia, por lo que el gobierno de Sansores ha sido señalado por buscar callar voces críticas.
Además, fuentes locales han reportado que la Fiscalía de Campeche ha solicitado información sobre periodistas que publican críticas a la administración, extendiendo la presión a otros comunicadores locales y nacionales.
FUENTES OFICIALES HAN RECONOCIDO:• Existe una presión financiera derivada de la caída en ingresos estatales.• Se han presentado desfases en el flujo de efectivo que complican la operación diaria.• Hay priorización del gasto, lo que implica retrasar pagos no considerados urgentes.• Se realizan reajustes presupuestales para mantener servicios esenciales.• Se mantienen gestiones ante la federación para obtener apoyo extraordinario.
ES DECIR, EL PROBLEMA NO ES MENOR: El dinero simplemente no alcanza. La gobernadora parece estar muy tranquila, pues espera que desde Palacio Nacional rescaten su mal gobierno.
PANORAMA EN CAMPECHE
- CRISIS FINANCIERA: Sansores ha denunciado recortes federales y advirtió la posible parálisis del gobierno de Campeche por falta de dinero.
- FIRMA DE CONVENIO: Layda Sansores y CFE firmaron un acuerdo para reducir al 50% el costo del consumo eléctrico para familias de Campeche, beneficiando a 300 mil usuarios.
- CONFLICTOS Y ABUCHEOS: Recientemente, fue abucheada durante la inauguración de la Liga Mexicana de Béisbol en el estadio de los Piratas en Campeche.
- MARTES DEL JAGUAR: Espacio utilizado para destacar acciones de gobierno, pero también para lanzar ataques políticos contra opositores, periodistas y miembros de su propio partido.
Y aquí es donde la crítica se vuelve inevitable. La administración estatal no solo enfrenta una crisis financiera, sino una crisis de credibilidad.
Cuando se habla de dificultades para pagar servicios básicos, es inevitable preguntar: ¿dónde está el dinero público y en qué se utilizó? ¿Por qué hoy no alcanza ni para cubrir servicios básicos? ¿Por qué hubo una mala planeación financiera? ¿Dónde están los recursos públicos? Todas apuntan a un mismo problema: la mala gestión.
El mensaje que recibe la ciudadanía de Campeche es claro: un gobierno que sobrevive, difícilmente gobierna.