A menos de dos semanas de realizada la jornada única para la elección de Comisiones de Participación Comunitaria (COPACO) 2026 y la Consulta de Presupuesto Participativo 2026 y 2027, continúan desarrollándose actividades derivadas de los resultados, como las sesiones de integración de las COPACO, la resolución de los medios de impugnación presentados ante el Tribunal Electoral de la Ciudad de México o las relacionadas con pueblos y barrios originarios.
Aún hará falta realizar asambleas para casos especiales en aquellas unidades territoriales donde no se presentaron proyectos de Presupuesto Participativo, solo uno fue determinado viable o hubo empate entre dos proyectos. Igualmente está pendiente la toma de protesta de las personas que hayan obtenido más votos en la elección de COPACO y la realización de las acciones que deriven de las sentencias emitidas por las autoridades judiciales en materia electoral, entre otras. En suma, ninguno de los dos ejercicios de participación ciudadana puede considerarse concluido.
Aun así, existen varios elementos que pueden ser objeto de análisis, al margen de la reflexión integral que se haga cuando dejemos atrás el frenesí de la experiencia. Por el momento, me referiré a cuatro cuestiones en específico.
La participación superó el 6%, cifra que, aunque parezca baja en primera instancia, representa un incremento en comparación con otras experiencias recientes. Para no ir lejos, en 2023, en que igualmente hubo consulta para dos años de Presupuesto Participativo y elección de COPACO, la participación quedó en 5.9%.
Al respecto, considero que para futuras emisiones de ambos ejercicios será conveniente replicar aquello que en esta ocasión hicimos distinto, sobre todo el trabajo a ras de tierra, el que nos acerca verdadera y no figuradamente con la ciudadanía.
Las alcaldías que registraron los más altos niveles de participación en esta ocasión fueron Venustiano Carranza (9.3%), Cuajimalpa de Morelos (8.8%) e Iztacalco (8.0%). En contraste, aquellas con menos concurrencia fueron Benito Juárez (2.3%), Cuauhtémoc (4.5) y Tláhuac (4.8%).
Esto motiva una pregunta simple, pero cuya respuesta puede ser muy reveladora: ¿por qué unas alcaldías participan más que otras? De entre todas las variables que se podrían considerar para responder, habrá que identificar cuáles recaen en el ámbito de competencia del Instituto Electoral de la Ciudad de México (IECM) para trabajar en acciones que conduzcan a porcentajes más parejos de participación.
A partir de 2026 todas las unidades territoriales de Milpa Alta están clasificadas como pueblos y barrios originarios, por lo cual en tal demarcación no se celebró elección ni consultas, ya que no se integran COPACO y los proyectos de Presupuesto Participativo se definen a través de los mecanismos que las propias comunidades deciden, en este caso, en el marco de la convocatoria emitida en específico para pueblos y barrios.
En tal virtud, para el IECM será obligado brindar un acompañamiento puntual a la organización y decisiones que adopten estas comunidades asentadas en esta demarcación territorial.
Finalmente, en términos generales el porcentaje global de opiniones nulas en la jornada única descendió respecto a las experiencias de 2020 y 2023. El porcentaje de nulidad para proyectos de 2020 fue de 15.6% y para 2021 de 22.3%; para 2023 fue de 14.1% y para 2024 de 16.99%. En cambio, para 2026 la cifra quedó en 9.9% y para 2027 en 12.2%, quizás en buena parte a causa de los diseños de boletas y materiales que tenían como propósito aminorar el margen de error.
En el IECM estamos avanzando en la integración de un análisis estadístico bastante ambicioso, el cual consideramos que incluso podría representar la base para llevar a cabo investigación académica y, naturalmente, para identificar áreas de oportunidad para la práctica institucional.