Primeros pasos del Proceso Electoral 2026-2027 en la CDMX

29 de Julio de 2026

Primeros pasos del Proceso Electoral 2026-2027 en la CDMX

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Cecilia Aída Hernández Cruz.

Cuando pensamos en una elección, casi siempre imaginamos campañas, debates, propaganda y personas acudiendo a las urnas. Sin embargo, su organización comienza muchos meses antes de que aparezca el primer anuncio o se registre la primera candidatura.

En el Instituto Electoral de la Ciudad de México ya estamos en esa etapa. Preparar la elección también implica concluir pendientes de procesos previos, como la jornada extraordinaria de la Consulta de Presupuesto Participativo 2026 y 2027, así como la elección de las Comisiones de Participación Comunitaria 2026 en las unidades territoriales San Simón Tolnahuac y Vista Alegre, ambas de la alcaldía Cuauhtémoc, en cumplimiento de las sentencias TECDMX-JEL-232/2026 y TECDMX-JEL-252/2026 y sus acumuladas dictadas por el Tribunal Electoral de la Ciudad de México.

Mientras tanto, aunque el Proceso Electoral Local 2026-2027 aún no inicia formalmente, ya se discuten y elaboran los acuerdos y lineamientos, que establecerán las reglas de competencia para partidos políticos y candidaturas.

Uno de los primeros acuerdos relevantes para este proceso fue la aprobación, por parte del Consejo General del Instituto Nacional Electoral, del Modelo de Casilla Única para los procesos electorales concurrentes de 2026 y 2027. Aunque el nombre parezca técnico, sus efectos son muy concretos. Define cómo se coordinarán el INE y los organismos públicos locales para instalar las casillas donde la ciudadanía votará, el mismo día, por cargos federales y locales.

La coordinación entre ambas instituciones va mucho más allá. También comprende actividades como el voto de las personas residentes en el extranjero, el voto de las personas en prisión preventiva y diversos procedimientos logísticos que requieren una actuación conjunta.

Otro documento especialmente relevante será el de los lineamientos para la postulación de candidaturas. En esta ocasión tendrán un reto adicional. Además de cumplir con lo previsto en el Código Electoral de la Ciudad de México, deberán incorporar la evidencia generada por el estudio realizado por El Colegio de México sobre acciones afirmativas y considerar las propuestas que surgieron de las asambleas con grupos de atención prioritaria celebradas al concluir el proceso electoral pasado.

El Instituto también emitirá las reglas para el registro de candidaturas sin partido, una figura que amplía las vías de participación política de la ciudadanía y cuyo funcionamiento exige procedimientos claros, tanto para quienes buscan registrarse como para la propia autoridad electoral.

La preparación alcanza aspectos que suelen pasar desapercibidos. El INE diseña los formatos nacionales de la documentación electoral y el Instituto Electoral de la Ciudad de México los adapta a las particularidades de la elección en la capital del país. En 2027 la ciudadanía elegirá a las personas titulares de las 16 alcaldías, a las 66 diputaciones del Congreso local y a las 204 concejalías que integran los gobiernos de las demarcaciones.

También deberá emitirse la convocatoria para la observación electoral, un mecanismo mediante el cual cualquier persona que reúna los requisitos legales puede acompañar y observar las distintas etapas del proceso. Paralelamente se integrarán los 33 consejos distritales, conformados por ciudadanas y ciudadanos que participan directamente en la organización de la elección y en la resolución de diversos actos dentro de cada distrito electoral.

La Ciudad de México es la única entidad del país donde los cómputos distritales inician la misma noche de la jornada electoral. Esa característica obliga a definir con precisión los procedimientos que seguirán los consejos distritales para garantizar que el escrutinio y el cómputo, se desarrollen de inmediato con transparencia y apego a la ley.

Todo este trabajo ocurre en una etapa silenciosa que rara vez ocupa los titulares, pero de ella depende que, cuando llegue el momento de votar, la ciudadanía encuentre reglas claras, autoridades coordinadas y procedimientos previamente establecidos. Así, las elecciones empiezan con la gestación de condiciones para que la competencia sea equitativa y que el voto de cada persona pueda contarse con certeza.