Reyes Heroles, Morena y la Semana Santa

14 de Abril de 2026

Reyes Heroles, Morena y la Semana Santa

Rubén Moreira Valdez

Rubén Moreira Valdez.

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EjeCentral

En los días previos a los santos me obsequiaron el libro Orfandad, de Federico Reyes Heroles. Dos personas coincidieron con el mismo regalo y claro que lo recibí con gusto y sana curiosidad, histórica y política.

En el texto, se relatan los recuerdos del autor con su padre, el legendario Jesús Reyes Heroles. El abogado veracruzano es paradigma del buen funcionario. Muchas historias, además de las reseñadas en el libro, nos recuerdan su tesón para conseguir lo mejor para la patria y su férrea capacidad para asumir las consecuencias de sus convicciones.

Es ejemplo de la movilidad social posrevolucionaria y de la pluralidad de nuestra mexicanidad. Descendiente de inmigrantes, estudió la primaria en su natal Tuxpan, la secundaria en Tampico, el bachillerato en San Luis Potosí y la abogacía en la UNAM. El posgrado lo realizó en Argentina y eso le permitió conocer los avatares de las democracias latinoamericanas. Hizo de la oficina su casa; era afecto a jornadas extenuantes. Laboró en el IMSS, PEMEX, Gobernación y Educación. Además de ser presidente del PRI.

Vivió los días en los cuales el régimen surgido de la revolución mostraba signos de conflicto y pérdida de legitimidad; pero entendió la necesidad del cambio para transformar el futuro y la importancia de alejar la tentación de construir diques para impedir lo inevitable.

Cuando el veracruzano, junto al presidente López Portillo, empujaba la reforma política, no todos se sentían conformes con la apertura; un párrafo del libro lo relata: “No te entiendo Jesús, para qué modificar el cartel si la plaza está llena. López Portillo había ganado con el cien por ciento de los votos. Esa era la actitud de muchos al interior, sobre todo al interior de los organismos corporativos”.

Con López Obrador llegó una impostura democrática. Por otra parte, los números revelan el fracaso económico y financiero del país y del gobierno. El derrumbe, por desgracia, es cuestión de tiempo: mientras tanto, el régimen mantiene su popularidad mediante una sólida estrategia de comunicación destinada a difundir una narrativa engañosa de éxito y la cuantiosa transferencia de ingresos a la población. Por cierto, la irresponsable conducción del país pronto pondrá en peligro la viabilidad de algunos de los programas sociales.

A diferencia de la ruta de transición narrada en el libro, Morena diseña un perverso entramado para continuar en el gobierno sin la voluntad popular. Sin pudor, Morena destruye los contrapesos institucionales y alienta la consolidación de poderes fácticos que se alinean a los intereses del régimen.

Reyes Heroles entabló amistad con el legendario Enrique Tierno Galván, aquel intelectual madrileño que enfrentó al franquismo y en 1974 impulsó la Junta Democrática de España. Ese espacio agrupó, entre otros, a carlistas y comunistas. Unos años después la transición española se puso en marcha y la amistad entre los dos personajes permitió un fecundo intercambio de ideas. Don Jesús también trató al chileno Salvador Allende y a muchos otros personajes, de los cuales, con su inteligencia, recolectó experiencias para incidir en la versión mexicana de lo que Raúl Morodo, cofundador del Partido Socialista Popular, llamó, en el caso de España, la “transición pactada”.

Ahora la realidad mexicana es otra: en el poder hay una secta que se quiere quedar para siempre en la presidencia de la República y a la cual no le interesa ni la democracia ni el país. El régimen no tiene figuras como la del veracruzano, en Morena reinan los ignorantes y los gandallas.

Los dos libros los voy a conservar, uno me lo regaló el sapientísimo Hugo Rosas y el otro el autor, por cierto, con un abuelo materno nacido en Coahuila.