Ser la verdadera oposición en México exige una doble responsabilidad. Por un lado, señalar y denunciar con rigor y firmeza los errores, la indolencia y la abierta corrupción del régimen de Morena; por otro, proponer soluciones, construir alternativas viables y entregar resultados tangibles a las familias mexicanas. Por ello, en el PRI no nos limitamos a ser un espectador crítico del desastre oficial, sino que asumimos el deber y la responsabilidad histórica de encabezar la reconstrucción de la seguridad y la paz desde el territorio y con la gente.
Con ese compromiso impulsamos el Foro Nacional “Seguridad y Paz”, una iniciativa diseñada para encarar sin matices la verdadera realidad del país. Frente a las cifras oficiales maquilladas y la narrativa propagandística del gobierno, estos diálogos convocan a las voces más experimentadas de la sociedad civil, la academia, las víctimas y especialistas en la materia para elaborar un diagnóstico certero sobre los asuntos que conciernen a la seguridad de la nación.
Nuestra meta es transformar ese diagnóstico colectivo en la hoja de ruta parlamentaria y de gobierno que México exige con urgencia. Estamos convencidos de que “Seguridad y Paz” es el antídoto contra el mapa de sangre y sombras que ha dejado la absurda idea de abrazar criminales, la cual tanto ha defendido el oficialismo desde el sexenio de López Obrador.
La paz, el orden y la estabilidad no se consiguen con ocurrencias ni se negocian en la sombra; se construyen con fortaleza y capacidades institucionales, experiencia y profesionalismo. En el PRI sabemos dar resultados porque las grandes herramientas del Estado mexicano, la inteligencia policial y los modelos de seguridad que verdaderamente lograron contención y despliegue estratégico en el país fueron diseñados y operados durante nuestros gobiernos.
La tragedia de Morena se advierte en todos los rincones del país. En Campeche, convirtieron al estado en un laboratorio de represión y persecución contra opositores, descuidando la tranquilidad ciudadana por atender venganzas políticas. En Sinaloa, la ausencia de gobierno mantiene a la población bajo un estado de sitio permanente tras años de guerra abierta. Mientras tanto, en Baja California, la sumisión del gobierno ha entregado el territorio al crimen organizado en medio de una encarnizada batalla política entre funcionarios corruptos.
Ante un gobierno que ha pactado con los criminales, el PRI se consolida como la única alternativa firme y seria de la nación. No aceptamos que Morena gobierne infundiendo terror en la sociedad ni la entrega de nuestras calles a las bandas delictivas. México no está condenado a vivir en esta situación de violencia permanente; de ahí que el PRI represente la fuerza decidida a recuperar la soberanía del Estado sobre cada rincón del territorio nacional.
Nuestra causa es la defensa de las familias, el imperio de la ley y la restitución de la tranquilidad perdida. La historia ha demostrado que cuando el PRI gobierna, el Estado ejerce su autoridad con firmeza e inteligencia. Frente al entreguismo y la incompetencia del régimen de Morena, “Seguridad y Paz” no es solo un foro de debate, sino la semilla del proyecto de pacificación con la que el PRI le devolverá el rumbo, la certeza y la dignidad a la República.